Un hombre sostiene una bandera iraní, junto a una fotografía del líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, en Teherán, Irán, el 13 de agosto de 2026 (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

El régimen de Irán aseguró que tiene un plan para responder a la guerra económica de Estados Unidos, en un nuevo cruce con Washington después de que la administración estadounidense comenzara a aplicar sanciones contra entidades bancarias vinculadas a la protección de activos iraníes en el exterior.

El vicepresidente de Irán, Mohamed Rezá Aref, afirmó este sábado que Teherán se prepara para enfrentar la presión financiera impulsada por Estados Unidos. “Tenemos un plan para la guerra económica, el enemigo será derrotado también en este frente”, sostuvo en declaraciones difundidas por la cadena estatal IRIB.

Teherán habló de una respuesta frente a las sanciones financieras

Aref enmarcó la situación en un escenario de confrontación económica con Washington y aseguró que el Ejecutivo iraní busca resistir una ofensiva destinada a reducir sus ingresos.

Según dijo, el “enemigo”, en referencia a Estados Unidos, “pensó que podría lograr sus objetivos utilizando a un grupo de matones de poca monta, pero este cálculo también fue erróneo”.

El funcionario agregó que la presión externa también apunta contra la cohesión interna del país. “El enemigo también ha atacado el capital social del sistema, por lo tanto, preservar el capital social es una necesidad y una especie de ‘yihad mayor’”, aseveró.

Vehículos pasan junto a una valla publicitaria que muestra al presidente estadounidense Donald Trump junto a un mago y las palabras

EEUU avanzó con sanciones sobre entidades bancarias

El trasfondo de esas declaraciones es la decisión del Tesoro estadounidense de aplicar medidas contra entidades bancarias a las que acusa de facilitar la financiación de estructuras destinadas a resguardar activos iraníes fuera del país. La iniciativa forma parte de la guerra económica que Estados Unidos impulsa contra Teherán.

En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró esta semana el respaldo de la Unión Europea a la presión financiera promovida por la administración de Donald Trump. “La Unión Europea se ha unido oficialmente a la Operación Paria Económica y agradecemos su firme y temprana postura”, declaró.

La Unión Europea se alineó con la presión sobre el régimen iraní

De acuerdo con esa información, la UE expresó en una declaración emitida durante la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 que seguirá trabajando “estrechamente” con Estados Unidos, otros países del G7 y socios internacionales para “mantener la presiónsobre Irán, con el objetivo de favorecer una desescalada.

La postura europea fue cuestionada por el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, quien sostuvo que el bloque “se desvía de todos los valores que dice defender” y que está “cediendo a la coerción estadounidense”.

Imagen de archivo de embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam, Omán (REUTERS/Stringer)

La presión sobre Irán se da en medio de la disputa por el estrecho de Ormuz

La escalada económica y diplomática coincide además con la tensión en torno al estrecho de Ormuz, una vía clave para el mercado energético mundial. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que el tránsito de petróleo y gas por esa ruta se recuperó hasta acercarse a los niveles previos al inicio de la guerra con Irán.

Según el funcionario, 15 millones de barriles atravesaron el paso marítimo en una jornada reciente, mientras que el secretario de Energía, Chris Wright, elevó esa cifra a más de 17 millones de barriles en el mayor volumen desde el comienzo del conflicto a fines de febrero. Antes de la guerra, por ese corredor circulaban alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados.