Facundo “Sapo” Ciarlo, estafador argentino detenido en España

Facundo Agustín “Sapo” Ciarlo, un histórico estafador serial argentino, fue detenido el viernes en la ciudad de Málaga, España, tras una investigación conjunta de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y las autoridades de ese país. De acuerdo con la investigación, compraba paquetes de viajes con tarjetas de crédito ajenas, clonadas o mellizas para revenderlos a través de su propia agencia de turismo.

Fuentes policiales indicaron a Infobae que del operativo participaron agentes de la División Capturas y Prófugos de la fuerza porteña. El arresto se concretó el viernes hacia las 18.50, hora local, cuando el sospechoso circulaba a bordo de un Jeep Renegade por la calle Héroes de Sostoa, en la capital andaluza.

Ciarlo fue detenido tras una investigación de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que rastreó su perfil de Facebook y localizó, a través de las direcciones IP de sus conexiones, que residía en esa ciudad española.

Según detallaron, los detectives iniciaron un análisis de redes sociales y bases de datos públicas y privadas. Así hallaron un perfil activo a nombre del prófugo en Facebook y profundizaron el estudio sobre las fotografías que publicaba.

Ciarlo ya había sido condenado en 2016

La Justicia argentina lo investigaba por defraudación

La investigación se reactivó el 27 de mayo, cuando la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (UFECRI), a cargo de José María Campagnoli, solicitó a la Policía de la Ciudad que diera con el paradero de Ciarlo. El pedido se enmarcaba en la causa por defraudación, que tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 9, a cargo de Martín Sebastián Peluso, con intervención de la Secretaría Nº 108 de Diego Andrés Villanueva.

A partir de la solicitud de las direcciones IP requeridas a Meta, la empresa dueña de la red social, los investigadores establecieron que los inicios de sesión se correspondían con la ciudad de Málaga. Con ese dato, se tramitó el alta de un pedido de captura internacional mediante notificación roja de Interpol.

Ciarlo en su viaje al Mundial de Rusia

Una vez registrada la notificación, la Policía de la Ciudad entabló comunicación directa con la Policía Local de Málaga y ambas fuerzas mantuvieron un intercambio constante de información para localizar al “Sapo”. El trabajo conjunto derivó en la intervención del Grupo de Investigación y Protección (GIP) de la fuerza española.

Personal del GIP interceptó a Ciarlo mientras conducía por la vía pública. Tras evacuar las consultas judiciales correspondientes, se avaló lo actuado y el detenido quedó alojado en dependencias de la policía local.

A partir de ese momento se dio inicio a las diligencias para su extradición a la Argentina, según se informó desde la fuerza porteña. El expediente permanece bajo la órbita de la UFECRI y del Juzgado de Peluso. Se le atribuye a Ciarlo haber realizado reiterados fraudes con su empresa de turismo,“Frog Travel”, por cifras millonarias, además de compras con tarjetas de crédito robadas.

Antecedentes penales y la vida de lujos del acusado

El “Sapo” Ciarlo ya había sido detenido y condenado en 2016 a tres años de prisión efectiva por asociación ilícita y estafas, en una causa que tramitó la Justicia de Chubut. Aquella defraudación había perjudicado al capitán de un barco que, al regresar a tierra, descubrió que con el número de su tarjeta de crédito le habían comprado pasajes por 100 mil pesos de aquel momento.

Antes de esa condena, Ciarlo había realizado unos 15 viajes al exterior, en los que se mostraba junto a figuras públicas. En sus redes sociales exhibía una mansión, autos y viajes a destinos como China y Emiratos Árabes, producto de la vida de lujos que llevaba.

En 2018, pese a contar con libertad condicional, viajó a Rusia para presenciar el Mundial de fútbol. Allí fue detenido en un primer momento, debido a que la Justicia de Chubut le había impedido salir del país, aunque luego fue liberado.

Tras cumplir la condena, Ciarlo volvió a ser investigado por la causa que derivó en su fuga a España, donde permaneció hasta su detención en Málaga.