No es la primera vez que el ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, pasa por alto oficializar la prórroga al decreto 514/2021, que permite la compatibilidad entre el empleo registrado temporario o permanente discontinuo y el acceso a planes y beneficios sociales.
El año pasado, previendo las dilaciones, desde la Unión de los Trabajadores y Estibadores (UATRE) habían empezado a llamar la atención del gobierno de forma anticipada y lograron que se prorrogara hasta este 1 de septiembre. Este año, en cambio, las gestiones no obtuvieron respuesta alguna y, a las puertas del vencimiento de la medida, desde el gremio advierten que hay unos 120.000 puestos de trabajo en peligro.
La UATRE le pidió a Pettovello que extienda la medida que hace compatibles el trabajo rural con los planes sociales
Por su esencia estacional, y los ya conocidos bajos salarios del sector, el trabajo rural está eximido de las limitaciones al acceso de planes y beneficios sociales, que permiten muchas veces obtener un ingreso extra en condiciones de contratación temporaria.
Es lo que fija la “compatibilidad” dispuesta por un decreto del 2021, que hace ya tiempo el sector reclama fijar por ley, justamente para evitar lo que ahora sucede: como el decreto establecía inicialmente una fecha límite, debe ser prorrogado año a año mediante una publicación en el Boletín Oficial. Y este es el segundo año consecutivo que los “olvidos” de la cartera que dirige Pettovello genera inquietud entre los trabajadores rurales.
Según señalaron desde la UATRE, en realidad ya se le había solicitado a la ministra, mediante una carta enviada por el secretario general José Voytenco el pasado 18 de agosto, que dispusiera la prórroga de dicha compatibilidad. Pero no obtuvieron respuesta alguna y este martes se vence oficialmente la medida.

“Esta situación pone en riesgo inmediato a 120.000 puestos de trabajo rural en todo el país y, con ellos, a las familias de esas trabajadoras y trabajadores que dependen de la posibilidad de combinar el empleo formal estacional con la protección social”, expresaron desde el gremio, que enfatizó en la importancia de esa herramienta para el sector: “Permite que el trabajador rural acceda a un empleo registrado durante las campañas agrícolas sin perder automáticamente la red de contención de la que depende su grupo familiar”.
En ese sentido, como si no lo hubiesen expresado ya muchas otras veces, también recordaron al ministerio de Capital Humano que “su discontinuidad genera el efecto contrario al que se busca”, ya que no poder combinar los planes sociales con el trabajo registrado, apuntan, “desalienta la formalización, dificulta la cobertura de trabajo local y afecta directamente a las economías regionales”.
Dos años después de un decreto que no funcionó, UATRE reclamó que se consagre por ley la “compatibilidad” entre el trabajo rural y los planes sociales
Apuntando a la “negligencia del Estado”, la UATRE insistió en que el impacto de este tipo de decisiones no se sobredimensiona lo suficiente, y aseguró que atañe a toda la cadena productiva, por lo que insistió en que se le de celeridad a la prórroga de ese instrumento.
“Las políticas sociales no deben convertirse en una barrera para el acceso al trabajo registrado, sino en una herramienta que acompañe la transición hacia el empleo formal y brinde previsibilidad a trabajadores, productores y comunidades”, expresaron.