Una denuncia presentada por una ciudadana peruana desde Rusia puso en el centro de la atención la situación de compatriotas que viajaron al extranjero con la expectativa de acceder a empleos vinculados con labores de seguridad y terminaron en el frente de guerra entre Rusia y Ucrania. El caso expone dificultades para identificar a los fallecidos y recuperar sus restos.
Silvia Ramos viajó hasta Rostov para localizar a su esposo, quien murió después de salir del Perú bajo la promesa de un trabajo en Turquía. Según su testimonio, el hombre esperaba desempeñarse en labores de resguardo de instalaciones petroleras, debido a su experiencia previa como personal de seguridad en una minera de Pataz.
El caso tomó una dimensión mayor cuando Ramos afirmó que encontró numerosos cuerpos de ciudadanos peruanos en una morgue de Rostov. La mujer sostuvo que recibió información sobre una lista de fallecidos y señaló que las condiciones del lugar dificultan la conservación e identificación de los restos.
Las familias de otros peruanos que viajaron a la zona también buscan información sobre sus parientes. El pedido central expuesto en el testimonio consiste en facilitar pruebas de ADN y los trámites necesarios para establecer la identidad de los fallecidos y permitir la recuperación de sus restos.
Silvia Ramos relata su viaje hasta Rostov

Según la información difundida por DNews, Ramos llegó a Rusia después de conocer la muerte de su esposo. Su viaje tuvo como objetivo ubicar el cuerpo y gestionar su recuperación. La mujer relató que consiguió ingresar a una morgue militar de Rostov y realizar el reconocimiento.
El esposo de Ramos salió del Perú el 27 de enero. Antes del viaje, le comunicó que unos conocidos le ofrecieron una oportunidad laboral en Turquía. El trabajo, según el relato, consistía en custodiar fábricas petroleras. La propuesta guardaba relación con la experiencia que el hombre tenía en tareas de seguridad.
La mujer señaló que en ese momento se encontraba en Italia y que expresó su preocupación porque su hijo quedaría solo durante su ausencia. De acuerdo con su testimonio, su esposo le indicó que permanecería fuera del país por algunos meses y que después podría trasladarse a Italia.
El destino final fue distinto al previsto por la familia. El hombre terminó en Rusia y vinculado con la guerra contra Ucrania. Para Ramos, el caso forma parte de un grupo mayor de ciudadanos peruanos que, según las denuncias de familiares citadas por DNews, recibieron ofertas laborales que no correspondieron con la actividad que finalmente realizaron.
La denuncia sobre los cuerpos en Rostov

Ramos sostuvo que durante su ingreso a la morgue conoció la presencia de numerosos ciudadanos peruanos fallecidos. En su testimonio, situó la cifra en alrededor de 150 cuerpos.
La mujer describió las condiciones que encontró en el lugar y señaló que los cadáveres permanecían dentro de bolsas, sin sistemas adecuados de conservación. Sobre el cuerpo de su esposo, afirmó: “Yo a mi esposo no le he encontrado nada de cuerpo, solamente he encontrado la ropa que se le ve”.
También relató que pudo reconocer elementos de la vestimenta de su esposo y que encontró restos en un estado avanzado de deterioro. Su declaración incluyó una descripción de las condiciones de la morgue y de las dificultades para identificar los cuerpos después de varios meses.
Ramos afirmó que mantuvo conversaciones con personal encargado de la morgue. Según su relato, recibió la solicitud de una lista con los nombres de ciudadanos peruanos fallecidos para facilitar el contacto con sus familiares. La mujer sostuvo que entregó información que tenía a su disposición.
La denuncia también menciona a ciudadanos de otras nacionalidades. Ramos indicó que en el mismo lugar encontró cuerpos de colombianos y señaló que las condiciones de conservación afectaban a los restos depositados allí.
Familias necesitan pruebas de ADN

Uno de los principales pedidos expuestos por Ramos está relacionado con la identificación genética. Según su testimonio, las familias podrían enviar muestras de ADN para compararlas con los perfiles genéticos disponibles y establecer la identidad de los fallecidos.
La mujer explicó que personal de la morgue le indicó que las familias podían remitir documentación, fotografías y pruebas genéticas. Según Ramos, el procedimiento no sería inmediato y requeriría tiempo para completar la identificación.
“Lo que necesitan es que ese laboratorio tenga acceso internacional donde pueda hacer los análisis con perfil genético”, afirmó durante su testimonio. La declaración se refiere al procedimiento que, según su relato, permitiría comparar perfiles genéticos para identificar cadáveres.
Ramos también señaló que las pruebas representan un costo para las familias. Según la información entregada durante la entrevista, el precio mencionado se sitúa entre 1.300 y 1.400, aunque el testimonio no precisa una moneda en ese punto.
La mujer pidió al Gobierno peruano apoyo para que las familias puedan acceder a estas pruebas. También ofreció colaborar con la entrega de documentos a la morgue de Rostov, en caso de que otras familias consigan obtener los análisis correspondientes.
Los reclamos por asistencia consular

Durante su testimonio, Ramos cuestionó la asistencia recibida de las autoridades peruanas. Afirmó que desde su llegada a Rusia tuvo que acudir por cuenta propia al consulado y proporcionar información sobre su esposo.
La mujer sostuvo que remitió certificados, fotografías y conversaciones relacionadas con el fallecimiento. También afirmó que ninguna autoridad consular se comunicó con ella de manera directa durante parte del proceso.
“Yo he sido la que he ido al consulado peruano a dar información desde el día uno”, declaró Ramos. Su relato incluye referencias al consulado peruano en Moscú y a gestiones realizadas desde Italia antes de su llegada a Rusia.
Ramos negó además haber recibido respaldo de una organización no gubernamental. En ese punto, afirmó: “Ni el gobierno peruano, ni la cancillería, ni ninguna ONG, señorita. Nadie”.
El testimonio también expuso las dificultades económicas que enfrentan las familias que intentan viajar a Rusia para localizar a sus parientes. Ramos señaló que el traslado implica gastos por pasajes, alojamiento, alimentación, traducción de documentos, trámites y transporte local.
Según su relato, un pasaje puede costar entre 1.300 y 1.400 dólares. También indicó que el alquiler de una vivienda no necesariamente se contrata por un solo mes, mientras que otros gastos aparecen desde la llegada al país.
A ello se suman los costos asociados con traducciones, notarías y desplazamientos. Ramos explicó que las familias que no conocen el funcionamiento de los trámites locales pueden enfrentar mayores dificultades para gestionar documentos y acceder a las instituciones correspondientes.
La mujer también señaló que no todas las familias cuentan con los recursos necesarios para realizar ese viaje. Por esa razón, planteó la posibilidad de apoyar desde Rusia a quienes consigan las pruebas de ADN y la documentación requerida.
Interrogantes sobre la información oficial
En la emisión citada, DNews informó que solicitó la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú frente a la denuncia. El contenido proporcionado no incluye una respuesta oficial de la Cancillería.
La información difundida plantea como uno de los puntos pendientes determinar si las autoridades peruanas conocían la existencia de la lista de fallecidos mencionada por Ramos o si dicha información no fue remitida desde Rusia.




