
Una vasija de cerámica con una antigüedad aproximada de 600 años fue localizada durante las excavaciones para la instalación de redes de distribución de gas natural en Chorrillos. La pieza pertenece de forma preliminar a la cultura Ychsma y apareció dentro del ámbito arqueológico de Armatambo, antiguo asentamiento prehispánico situado en las faldas del Morro Solar.
El descubrimiento corresponde al Hallazgo Fortuito N.º 10 registrado durante las labores del Plan de Monitoreo Arqueológico (PMAR), autorizado por el Ministerio de Cultura. Este mecanismo acompaña los trabajos de expansión de las redes de gas y permite detectar, evaluar y proteger posibles evidencias arqueológicas durante las excavaciones.
La pieza fue identificada de manera preliminar como una tinaja y presenta una estructura de forma globular. Su ubicación se registró a unos 0,76 metros de profundidad respecto de la superficie actual, con un diámetro aproximado de 0,84 metros.
De acuerdo con la evaluación inicial, la vasija presenta alteraciones en la zona de la boca y el cuello, además de fisuras y fracturas longitudinales en el cuerpo. Los especialistas mantienen bajo evaluación las causas de estos daños, que podrían guardar relación con modificaciones del subsuelo derivadas del crecimiento urbano y de la instalación de servicios modernos.
Vasija Ychsma fue localizada durante las excavaciones

Las primeras observaciones determinaron que la pieza fue elaborada mediante cocción en atmósfera oxidante. Esta característica se reconoce por la tonalidad de la pasta y de la superficie de la cerámica.
La evaluación arqueológica también permitió establecer que la alteración se concentra principalmente en la parte superior de la vasija. Las fracturas longitudinales ubicadas en el cuerpo constituyen otro de los elementos bajo análisis por parte de los especialistas responsables de la intervención.
Según Cálidda, ante la aparición de elementos con posible valor arqueológico se aplica un procedimiento específico de protección patrimonial. Jesús Bahamonde, arqueólogo de la empresa, explicó: “Ante cualquier indicio arqueológico, activamos el procedimiento de Gestión de Patrimonio Cultural, que contempla detener la obra en el área donde se detectan elementos de valor arqueológico y permitir la intervención de los arqueólogos para garantizar la protección de los hallazgos”.
Armatambo y la presencia de la cultura Ychsma

El lugar del descubrimiento forma parte del ámbito arqueológico de Armatambo, centro urbano asociado a la cultura Ychsma, cuya ocupación se sitúa entre los años 900 y 1460 d. C. El asentamiento se extendió por las faldas del Morro Solar, en el actual distrito de Chorrillos.
Durante el siglo XV, Armatambo habría constituido uno de los principales centros urbanos bajo la influencia del centro ceremonial de Pachacamac. Investigaciones arqueológicas también lo relacionan con la sede principal del curacazgo de Surco.
La cultura Ychsma se desarrolló en el área ubicada al sur de Lima y tuvo presencia en los valles de los ríos Lurín y Rímac. Su formación se sitúa alrededor del año 1100 d. C., después de la desintegración del Imperio Wari, mientras que su autonomía llegó hasta aproximadamente 1469, cuando el territorio pasó bajo dominio del Imperio inca.
Otros restos identificados en las obras
Los trabajos del Plan de Monitoreo Arqueológico permitieron registrar diez hallazgos fortuitos en distintos sectores vinculados con las excavaciones para las redes de gas natural. Entre las evidencias encontradas figuran fragmentos y vasijas de cerámica, restos óseos humanos y animales, material malacológico e ictiológico, además de un contexto funerario alterado.
Cálidda informó que, hasta septiembre de 2026, registró más de 2.300 hallazgos arqueológicos durante sus trabajos de instalación de redes. La empresa señala que estas intervenciones se realizan bajo coordinación con el Ministerio de Cultura y con participación de vecinos de las zonas cercanas.
El procedimiento contempla la detención de las labores en el punto donde aparezcan elementos de posible valor arqueológico, con el propósito de permitir la intervención de especialistas. La aplicación de este protocolo forma parte de las acciones previstas para proteger las evidencias encontradas durante las obras de infraestructura.
El registro de Armatambo se suma así a los hallazgos efectuados durante la expansión de las redes de gas natural en zonas con presencia de evidencias prehispánicas.




