
Mientras un perro callejero revolvía la basura, sacó de un contenedor una bolsa donde quedaron expuestos los restos del cuerpo de una beba. El hallazgo sucedió el martes en la localidad de Caleta Olivia, ubicada en la provincia de Santa Cruz. La situación derivó en una investigación judicial para determinar si nació con vida y cuáles fueron las causas de su muerte.
El episodio se conoció después de las 10.15, cuando una vecina advirtió a la Policía sobre la presencia de una bolsa rota en la calle Misionero Beauvoir, entre pasaje Mara y Fratzscher. Al principio, algunas personas pensaron que se trataba de un gato muerto, ya que el bulto estaba tirado en la vía pública, a pocos metros de una parada de colectivos y de una escuela primaria.
Cuando advirtieron que se trataba del cuerpo de un bebé, dieron aviso a la Policía. En la zona intervinieron efectivos de la Comisaría Segunda, personal de Criminalística y profesionales médicos convocados para una evaluación inicial. El operativo incluyó el bloqueo de calles y la instalación de una carpa para preservar el lugar y evitar la alteración de pruebas mientras se realizaban las primeras actuaciones.

Según LM Neuquén, el perro rompió la bolsa y “al parecer se la estaba comiendo”. La evaluación inicial incorporada al expediente señaló la presencia de lesiones consideradas compatibles con desgarros provocados por fauna animal.
Los datos preliminares difundidos por los medios locales indicaron que se trata de una recién nacida o de un feto de sexo femenino. Además, se estimó que la edad gestacional estimada era de entre 34 y 40 semanas, es decir, en el tramo final del embarazo.
Esa diferencia forma parte de los puntos que deberán ser clarificados por las pericias forenses. La evaluación inicial no era concluyente y que el objetivo central de la investigación es establecer con precisión si hubo nacimiento con vida o si se trató de un aborto.
La causa quedó bajo la órbita del juez Marcos Pérez Soruco, a cargo del Juzgado de Instrucción Penal N.º1. Una de las primeras decisiones fue ordenar el traslado del cuerpo al Hospital Zonal Padre Pedro Tardivo para su preservación y la realización de la autopsia correspondiente.
Ese estudio aparece como la principal medida de la investigación porque deberá aportar datos sobre las causas de la muerte, el estado del cuerpo al momento del hallazgo y las circunstancias previas al abandono. También puede ser determinante para establecer si existió un nacimiento con signos vitales, un punto central para la calificación judicial futura del caso.

Al mismo tiempo, la División de Investigaciones continuó con el trabajo de relevar y examinar las grabaciones captadas por cámaras de seguridad situadas en distintos puntos del área. Además, llevó adelante una búsqueda activa de posibles testigos que estuvieran en condiciones de aportar datos o testimonios útiles sobre cualquier movimiento inusual que se haya producido en la zona.
Otra de las medidas adoptadas fue una alerta en centros de salud de la ciudad ante la eventual llegada de una mujer con signos compatibles con un parto reciente o un aborto. La hipótesis de los investigadores es que cualquier atención sanitaria posterior al hecho podría aportar elementos útiles para reconstruir lo ocurrido y determinar responsabilidades.
El caso generó conmoción en Caleta Olivia por las circunstancias en que se produjo el descubrimiento y por la falta de certezas sobre lo ocurrido antes de que la bolsa apareciera en la vía pública. Mientras la Justicia intenta reconstruir la secuencia, la causa continúa abierta y con nuevas diligencias en marcha para establecer qué pasó con la beba hallada entre la basura y quién la dejó allí.




