Tras su salida de la Casa de Nariño, el expresidente de Colombia Gustavo Petro adelanta una visita por México, luego de que fuera autorizado por el Congreso de la República para abandonar Colombia pese a la restricción que existe para los exmandatarios.
Sin embargo, antes de su llegada al país norteamericano, vivió un episodio tenso durante su vuelo proveniente desde la nación sudamericana.
El hecho ocurrió a bordo de un avión de Aeroméxico, donde el exmandatario viajaba en primera clase. De repente, fue reconocido por un pasajero que pasó cerca de su asiento.

El ciudadano, cuya identidad es desconocida, le lanzó un comentario al exjefe de Estado, haciendo alusión a la frase de campaña que caracterizó al hoy presidente Abelardo de la Espriella.
“¡Estamos firmes por la patria, firmes!”, fue el comentario del pasajero. Pese a ello, Gustavo Petro optó por ignorar al ciudadano al revisar su teléfono celular. El momento fue difundido en las redes sociales, lo que generó diferentes reacciones entre los internautas.
Problema con Avianca
Al llegar a territorio mexicano, uno de los primeros encuentros que tuvo el expresidente Gustavo Petro fue con el exmandatario ecuatoriano Rafael Correa, donde tuvo una charla para su programa de televisión Conversando con Correa.
De hecho, el exjefe de Estado colombiano resaltó un episodio que tuvo relación con su vuelo hacia esa nación. Inicialmente, el mandatario no iba a viajar por la aerolínea Aeroméxico sino con Avianca.
Sin embargo, sostuvo que la compañía colombiana se negó a transportarlo debido a su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) también conocida como Lista Clinton.
“Venía de Colombia, esta entrevista se está grabando en Ciudad de México, en un vuelo de Avianca y te suspendieron”, le dijo Correa. “Sí, sí”, respondió el exjefe de Estado.
La explicación técnica que rodea el caso apunta a la Orden Ejecutiva 14059, la norma usada para incluir a Petro en dicho listado. Las dificultades de viaje del expresidente no obedecerían a una prohibición migratoria directa dictada por la Ofac, sino a un fenómeno de “overcompliance”, una práctica en la que las empresas aplican más restricciones de las que surgen del texto específico de la sanción, según reveló Noticias Caracol.

Agenda de Petro en México
El expresidente Gustavo Petro estará en México hasta el 2 de septiembre de 2026, en la que viene cumpliendo una agenda académica y editorial, así como varias reuniones con dirigentes políticos de ese país como la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su reunión, la mandataria mexicana le habría propuesto participar en “coordinaciones intelectuales académicas” en su país, a lo que Petro rechazó de tajo porque, según su versión, pretende permanecer en Colombia.
De igual manera, ofreció una conferencia sobre crisis climática en la Universidad Nacional Autónoma de México. La charla estuvo ligada al último capítulo de su próximo libro, en el que analiza la relación entre la robotización, el sistema económico y el fascismo.
Allí, advirtió que una presunta operación digital con dos millones de bots habría influido en las elecciones presidenciales de Colombia y sostuvo que ese mismo esquema podría extenderse a Brasil y a los comicios intermedios mexicanos de 2027, aunque no presentó pruebas públicas de sus acusaciones.

“México está en peligro y Brasil ya viene”, afirmó ante un auditorio colmado en su mayoría por estudiantes. Según su planteamiento, existe un sistema que busca expandirse mediante prácticas que calificó como “tecnofascismo”.
El expresidente sostuvo que esa presunta operación estuvo bajo observación del Departamento de Estado de Estados Unidos, que, según dijo, está bajo la dirección del secretario Marco Rubio. También aseguró que el presidente estadounidense Donald Trump conocía la supuesta intervención digital.
El expresidente afirmó además que mecanismos semejantes habrían incidido en el triunfo de Keiko Fujimori en Perú y en la llegada al poder de José Antonio Kast en Chile. No obstante, en su intervención no precisó qué empresas tecnológicas, actores políticos o estructuras específicas estarían detrás de los hechos que denunció.



