En un escenario donde las instituciones exigen estándares cada vez más elevados de gobernanza y control social, el Sindicato Regional de Luz y Fuerza (SiReLyF) ha alcanzado un reconocimiento sin precedentes. La organización sindical se transformó en la primera entidad gremial del mundo registrada en certificar de manera conjunta bajo las normas internacionales ISO 37001 (Sistemas de Gestión Antisoborno) e ISO 37301 (Sistemas de Gestión de Compliance). A este avance se le suma la elaboración y certificación de su primer Reporte de Sostenibilidad respaldado por la norma Global Reporting Initiative (GRI).

El proceso de auditoría y validación estuvo a cargo de TÜV NORD Argentina, filial de la reconocida firma de origen alemán líder en certificación global. Desde la certificadora destacaron el carácter inédito del procedimiento dentro del ámbito de la representación de los trabajadores, valorando la iniciativa de someter los procesos administrativos internos a rigurosas auditorías externas de estándar internacional para garantizar seguridad, confianza y buenas prácticas operativas.

Este logro responde a una estrategia integral de gestión orientada a respaldar técnicamente el compromiso del gremio con el manejo ético y transparente de sus recursos. Al respecto, el Secretario General del SiReLyF, Máximo Brizuela, enfatizó:

“Es un avance fundamental que refuerza nuestro compromiso diario con la transparencia, la integridad y las buenas prácticas institucionales. Se trata de un antecedente inédito entre las organizaciones sindicales del país, de Latinoamérica y del mundo que demuestra decisiones políticas claras sobre cómo administramos el esfuerzo de nuestros afiliados y afiliadas”.

La implementación de estas normas representó meses de trabajo articulado entre el Consejo Directivo del SiReLyF, equipos técnicos especializados y el personal administrativo de la institución. A través de este esquema, el sindicato no solo adecua su funcionamiento a los requerimientos de la agenda actual de compliance e integridad pública, sino que también refuerza las estructuras de control que garantizan el correcto destino y trazabilidad de los fondos institucionales.

Lejos de considerar este reconocimiento como una meta final, desde la conducción del gremio remarcan que la adopción de normativas internacionales consolida un método de trabajo continuo.

La organización ratificó que continuará profundizando esta línea de gestión orientada a la excelencia institucional, combinando la defensa de los derechos laborales con un modelo organizativo moderno, transparente y preparado para responder a los desafíos de la sociedad actual.