El Semáforo de Economías Regionales de Coninagro informó, en base a datos relevados durante julio, que se registraron 4 actividades “en verde”, 6 “en amarillo” y 9 “en rojo”.

En comparación con el relevamiento del mes anterior, se observaron dos pasajes de “amarillo” a “rojo”, correspondientes a las actividades citrícola y forestal.

El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.

Entre las actividades en rojo se mantienen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca, a las que se suman este mes forestales y cítricos dulces.

En la mayoría de estos sectores, el principal factor de deterioro se encuentra en el componente de negocio. Los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación; combinado con el aumento de los costos operativos, generaron un deterioro de los márgenes en términos reales.

La persistencia de esta brecha entre precios y costos no solo afecta la rentabilidad, sino que también genera efectos sobre las decisiones productivas y restantes componentes. La dinámica de precios responde a factores heterogéneos según la actividad.

En algunos casos, predomina una contracción o falta de dinamismo de la demanda, vinculada a cambios en los patrones de consumo, una menor capacidad de compra o dificultades en otros eslabones de la cadena.

En otros, las presiones provienen principalmente de la oferta, ya sea por sobreoferta que generan una mayor disponibilidad relativa, o por una estructura de costos creciente que comprime los márgenes del productor.

Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. Estos sectores presentan como principal fortaleza un componente de negocio favorable, con precios que evolucionaron por encima de la inflación, permitiendo una mejora de los precios relativos y de los márgenes.

A esto se suma un desempeño favorable de los mercados y una dinámica productiva que acompañó, en términos generales, la evolución de la actividad.

En estos casos, la fortaleza de la demanda constituye uno de los principales determinantes de la mejora de los precios y de la valorización de las producciones.

Por su parte, tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní permanecieron en amarillo, reflejando una situación de mayor heterogeneidad.

Estos sectores presentan una combinación de precios que no logran recomponer completamente su poder de compra frente a la inflación, costos aún elevados y una demanda con escaso dinamismo.

Fuente: Coninagro
Fuente: Coninagro

Si bien no se observa un deterioro generalizado de los indicadores, tampoco se consolidan condiciones suficientes para una recuperación sostenida de los márgenes y de la actividad. En consecuencia, permanecen en una situación intermedia, con señales mixtas.

El pasaje a rojo de la actividad forestal se explica por el deterioro del componente de negocio, cuyos precios acumularon una suba de apenas 4% interanual.

La contracción de la demanda interna, asociada principalmente a la menor actividad de la construcción y la obra pública, se combina con una estructura de costos internos elevada y una mayor competencia de productos importados, cuyas compras crecieron 13% interanual.

En cítricos dulces, el deterioro también se concentra en el componente de negocio y responde principalmente a una menor demanda. El consumo interno cayó 10% interanual y las exportaciones 34%, mientras que los precios registraron una suba del 17% interanual, por debajo de la inflación.

A su vez, la producción se mantiene estancada en torno a 1,6 millones de toneladas y 80 mil hectáreas.