La familia de Samuel Tobares volvió a reclamar justicia por la muerte del joven de 34 años durante un procedimiento policial en Villa Parque Síquiman. Su hermana Abigail sostuvo que las pruebas y los testimonios reunidos muestran la violencia con la que, según denunció, actuaron los efectivos.
“Quedan más que claras las evidencias de que lo que pasó fue salvaje. Entre los testigos, todo lo que se estuvo investigando, no hay manera de que puedan distorsionar o mentir”, expresó en diálogo con ElDoce.tv .
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Uno de los interrogantes que mantiene la familia está relacionado con la asistencia médica. Reclaman precisiones sobre por qué los policías trasladaron a Samuel en una camioneta hasta el Hospital Domingo Funes en lugar de pedir una ambulancia. “Seguimos pidiendo que sean claros con eso”, señaló Abigail.
También afirmó que, según los testigos, antes de reducirlo “no hubo mucho diálogo sino que fueron directamente a ejercer violencia”. Por el caso están detenidos Franco Sebastián Romero y Guillermo Serafín Arce, ambos imputados por homicidio preterintencional.
El pedido para cambiar la carátula
Con la investigación a cargo del fiscal Ricardo Mazzucchi, los familiares de Samuel reclaman que la acusación sea modificada a homicidio calificado y aseguran que todavía esperan una definición judicial. “Estamos esperando que nos responda el juez de Control, desde la Cámara del Crimen, el fiscal”, indicó la hermana.
Abigail también rechazó que las lesiones en el tórax detectadas en la autopsia sean producto de maniobras de reanimación cardiopulmonar. “No son compatibles con ese tipo de maniobras”, sostuvo.

Además cuestionó las versiones que relacionaban la muerte con el consumo de cocaína. Según su interpretación de la autopsia y de los testimonios, Samuel estuvo boca abajo, sufrió la aplicación de gas pimienta y tuvo comprometidas sus vías respiratorias durante la reducción. “En la autopsia sale que no solo lo tuvieron boca abajo sino que hubo un arrastre, y los testigos dicen lo mismo”, afirmó.
El hecho ocurrió el 23 de noviembre de 2025, en una garita ubicada a la vera de la ruta 38. Samuel regresaba de trabajar en un hotel de Villa Carlos Paz cuando se produjo el procedimiento policial. Poco después murió tras ser llevado por los propios efectivos al Hospital Domingo Funes.

Como parte del pedido de justicia, familiares y allegados realizaron un mural en la garita donde ocurrió el episodio. “Para nosotros fue hacernos saber que no estamos solos, que la gente nos está acompañando”, explicó Abigail, quien señaló que también buscan visibilizar la causa y “que no haya más Samuel”.

“Ya son 10 meses, no hubo un mes que hayamos frenado”, aseguró. Al recordar a su hermano, lo definió como una persona “muy positiva” y “siempre con una sonrisa”.
Y cerró con una frase que resume el impacto del caso en su entorno: “Estamos destruidos, estos dos policías destruyeron una familia y también las personas que pudieron haber actuado y no hicieron nada”.



