La rápida intervención de los equipos de emergencia no logró salvar la vida de Jhon Jader López Zapata tras el accidente en la planta de procesamiento de alimentos en San Antonio de Prado. La noticia sacudió a sus allegados, que ahora reclaman acciones concretas y esclarecimiento de responsabilidades.
La familia del joven señala que la información sobre el accidente solo les llegó gracias a la llamada de un familiar que también laboraba en la empresa. Aseguran que, de no haber sido por ese aviso, “esta es la hora que no sabríamos nada de mi hermano”, expresó Yulieth López. Este vacío en la comunicación incrementó la sensación de desamparo para quienes esperaban respuestas inmediatas.

Un joven de 20 años falleció mientras cumplía funciones de limpieza en una máquina trituradora en su lugar de trabajo, ubicado en el suroccidente de Medellín. El hecho ocurrió durante el turno nocturno, y según las primeras versiones recopiladas por las autoridades, la víctima quedó atrapada tras caer al interior de la máquina, donde sufrió lesiones mortales de manera instantánea. El caso ha puesto de nuevo en el centro del debate la seguridad industrial y la capacitación adecuada para los empleados en el sector de procesamiento de alimentos en Colombia.
Reclamos de la familia y dudas sobre capacitación
“Él estaba en esa zona que no le correspondía, que no era el área en la que él trabajaba”, relató su hermana en un video difundido en las redes sociales, que también recordó que Jhon Jader tuvo que pedir ayuda a una compañera para entender cómo funcionaba la máquina. “No sabía ni cómo prenderla”, añadió, describiendo el desconcierto que vivió el joven poco antes del accidente.

El entorno familiar insiste en que el joven no contaba con la preparación suficiente para asumir tareas de ese nivel de riesgo. La exigencia de justicia se ha convertido en su principal bandera. “Era un niño de tan solo 20 años, deja una familia que lo amaba”, lamentó Yulieth, que hizo un llamado a las autoridades a actuar: “Hoy es mi hermano, mañana puede ser alguien más. Ayúdenme a que llegue al Ministerio de Trabajo, al alcalde Federico Gutiérrez, a mucha gente. Salvemos vidas”.
Respuesta de la empresa y contexto regional
La compañía Cárnicos y Alimentos S.A.S, propietaria de la línea Pollos Coa, aseguró que, tras el accidente, “la empresa activó los protocolos correspondientes y notificó a las autoridades competentes y a nuestra Administradora de Riesgos Laborales (ARL SURA)”. Además, afirmó que colabora con expertos y entidades para avanzar en la investigación sobre lo ocurrido.
Desde la empresa se subrayó que la seguridad y el bienestar de sus empleados “son y seguirán siendo el pilar fundamental” de su operación. No obstante, la familia de Jhon Jader insiste en que la tragedia evidencia graves fallas en los procesos de capacitación, especialmente para quienes apenas inician su vida laboral.

El caso se suma a una estadística preocupante: Antioquia lideró la accidentalidad laboral en el país durante 2025, con más de 118.000 casos reportados y una elevada participación en muertes y enfermedades laborales. El sector de alimentos, por su naturaleza, exige protocolos estrictos y formación permanente para evitar hechos como el que terminó con la vida del joven trabajador.
Mientras la investigación oficial avanza, la familia López Zapata insiste en su pedido: que la muerte de Jhon Jader sirva como alerta para reforzar las condiciones de seguridad en las plantas productoras y evitar que otras familias atraviesen por el mismo dolor, además, de esclarecer cada detalle del momento en el que ocurrió el accidente dentro de las instalaciones de la planta, quienes estaban cerca y otros detalles pertinentes al desafortunado suceso.