El fatal accidente ocurrió en la esquina de Wheelwright y Presidente Roca, en Rosario

A casi 20 meses de la tragedia, este lunes comenzará el juicio oral contra Agustín David López Gagliasso, el tiktoker acusado de haber atropellado y provocado la muerte de Tania Gandolfi (40) y su hija Agustina García (17) en Rosario.

Por la tragedia ocurrida en la zona de la costanera rosarina el 21 de enero de 2025, el joven de 21 años llegará al debate imputado por homicidio simple con dolo eventual y lesiones leves. A raíz de esto, la Fiscalía anticipó que pedirán 18 años de prisión.

El proceso estará a cargo del tribunal integrado por las juezas Silvana Lamas González, Valeria Pedrana y Paula Álvarez. Además, se contemplarán las lesiones sufridas por Victoria y Diego García, familiares de las víctimas, y por Giovanna, la joven que viajaba como acompañante en el auto.

Por este motivo, durante todo este tiempo, López Gagliasso permaneció detenido con prisión preventiva. De acuerdo con la información obtenida por La Capital, además de la condena en prisión, la acusación agregaría una pena de 10 años de inhabilitación para conducir.

Agustín Gagliasso, el joven acusado de atropellar a la familia

Pese a que la defensa, encabezada por Carlos Varela, intentó modificar la calificación legal impulsada por las fiscales Valeria Piazza Iglesias y Mariana Prunotto, ese planteo fue rechazado. De ese modo, el debate oral llegará con la imputación por dolo eventual y no por homicidio culposo.

Según la reconstrucción del caso, la noche del martes 21 de enero de 2025, López Gagliasso circulaba en un Peugeot 206 por la avenida Illia junto a Giovanna R., después de salir desde la zona sur de Rosario. El recorrido terminó en la intersección de Wheelwright y Presidente Roca, cuando perdió el control del vehículo y subió a la vereda.

En ese momento, la familia Gandolfi García circulaba por la vereda y fue embestida por el automóvil. Mientras que Tania y Agustina murieron en el lugar, la hija menor del matrimonio, Victoria, fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde quedó fuera de peligro. En el caso del padre y esposo, este sufrió lesiones que no requirieron internación.

Para la Fiscalía, el acusado conducía a 120,7 kilómetros por hora, una velocidad que duplicaba el máximo permitido en esa zona. En línea con esto, las pericias determinaron que hizo maniobras en zigzag mientras perseguía a un motociclista con el que había mantenido una discusión de tránsito previa.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Tania Gandolfi y su hija Agustina García.

Uno de los detalles que fueron destacados en la investigación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe, el conductor no accionó el freno antes de perder el control del auto. A eso se sumó un examen que detectó 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre.

Al presentar la acusación, una de las fiscales sostuvo que ese resultado era un dato adicional frente a la magnitud de las consecuencias del hecho. De la misma forma, se definió que la acompañante del acusado fuera incorporada a la causa como testigo y víctima, ya que también sufrió lesiones por el despiste.

Por otro lado, la Unidad Fiscal Especial en Siniestros Viales y Delitos Culposos afirmó que lo ocurrido no fue un accidente ni una distracción. Según esa hipótesis, López Gagliasso no interrumpió una conducta que las fiscales definieron como de riesgo extremo tanto para terceros como para sí mismo.

Entre los elementos que sostienen esa postura, la acusación remarcó la velocidad, la persecución en una zona concurrida y la advertencia de su acompañante, que le pidió que detuviera la marcha. “Nos vamos a matar”, fue la advertencia que le dio la joven.

“Estaba cegado. Yo tenía miedo, pensé que me moría. Me agarré fuerte. No sentí el impacto. Salí sola del auto, me vi llena de sangre”, relató la acompañante del acusado durante una indagatoria con las fiscales. Además, describió: “Me dolía todo; al principio no podía caminar, tenía vidrios pegados en la cara”.

Por último, la joven indicó: “Agustín siempre estuvo enfocado en seguir a la moto; estaba en la suya, no le importó nada, ni si yo me moría o si chocaba con otros autos. Un inconsciente”.