
El anillo de la autovía SE-40 no termina de cerrarse en Sevilla, más de tres décadas después de que se iniciara la planificación de esta carretera diseñada para descongestionar la SE-30. El principal obstáculo que explica esta demora es el cruce del río Guadalquivir entre Dos Hermanas y Coria del Río, un tramo de poco más de cinco kilómetros que ha pasado de proyectarse como túnel a resolverse mediante un megapuente atirantado. Un puente que sería el más alto de Europa si alguna vez se termina... porque el proyecto se encuentra rodeado de polémicas y se enfrenta al bloqueo judicial.
El Ministerio de Fomento inició entre 1995 y 1997 los primeros estudios informativos para trazar una segunda ronda de circunvalación en la capital andaluza. Las excavadoras no llegaron al terreno hasta el 4 de mayo de 2007, cuando el Gobierno de entonces preveía inaugurar los 77 kilómetros completos de la SE-40 entre 2011 y 2012. Tras cuatro años de obras y varios parones provocados por la crisis económica, en 2011 se inauguró el primer tramo operativo, entre La Rinconada y Alcalá de Guadaíra. Desde entonces, la infraestructura ha sumado avances parciales sin lograr completar su trazado.
El tramo entre Dos Hermanas y Coria del Río se proyectó inicialmente mediante un sistema de túneles bajo el cauce del río. La solución fue descartada después de que se invirtieran 145 millones de euros en estudios previos e indemnizaciones. Entre esos gastos figura una tuneladora que costó 37 millones de euros y que terminó vendida como chatarra sin haber excavado un solo metro. Tras este fracaso, el proyecto pasó de un túnel a un puente, lo que obligó a replantear la obra desde cero y añadió nuevos retrasos a una obra que ya arrastraba años de demoras.
La solución aprobada consiste ahora en un sistema de viaductos y un gran puente atirantado de más de 700 metros de longitud. Contará con un gálibo de 70,80 metros, lo que lo convertirá en el puente más alto de Europa y el tercero del mundo, con capacidad para permitir el paso de grandes buques hacia el Puerto de Sevilla. El presupuesto global de este tramo sur asciende a 688 millones de euros. Sin embargo, la iniciativa, encomendada de forma directa a la empresa pública INECO, enfrenta impugnaciones en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, presentadas por patronales de ingeniería que exigen la convocatoria de un concurso público.
Las quejas de los ingenieros
La formalización del primer encargo a INECO para redactar los proyectos constructivos del puente ocurrió el 26 de agosto de 2024, por un importe superior a 11 millones de euros. Apenas tres meses después, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, dependiente del Ministerio de Hacienda, anuló esa adjudicación al detectar que el contrato no incorporaba la metodología BIM (modelado de información de construcción), exigida por la normativa vigente desde 2023. El Ministerio se vio obligado a desistir formalmente de la licitación el 4 de diciembre de 2024.
El segundo intento llegó semanas después, cuando el Consejo de Ministros autorizó el 17 de diciembre de 2024 un nuevo encargo a INECO por 13,12 millones de euros, esta vez con la tecnología BIM incorporada. Las patronales CÍES, Ceacop y ASECI —que integran a la andaluza Asica— consideraron insuficiente la corrección y llevaron el caso ante la Audiencia Nacional el 16 de enero de 2025, al tiempo que interpusieron un recurso adicional ante el Tribunal Supremo contra la autorización del Consejo de Ministros por superar el umbral de los 12 millones de euros que exige ese trámite.
El argumento central de la impugnación sostiene que la empresa pública carece de experiencia previa en el diseño de puentes de gran envergadura y que, para suplir esa carencia, prevé derivar a terceros una proporción de los trabajos que vulnera el límite legal. Ignacio Sánchez de Mora, presidente ejecutivo de Asica, explicó en declaraciones recogidas por la cadena Cope que en uno de los tramos de construcción la subcontratación prevista alcanzaría el 100% de los trabajos, muy por encima del tope del 50% que la Ley de Contratos del Sector Público establece para los encargos a medios propios.
El Ministerio de Transportes mantiene como horizonte oficial el cierre completo de los 77,4 kilómetros de la SE-40 para 2030 o 2031, aunque la resolución pendiente de los tribunales sobre la validez del encargo a INECO condiciona por ahora el inicio efectivo de las obras sobre el río.



