Ex colegiata de San Cosme y San Damián, en Covarrubias, Burgos. (Adobe Stock)

A siete siglos de su muerte, la historia de una princesa llegada desde Noruega sigue marcando una escapada por Burgos. Su sepulcro, dentro de una antigua colegiata, y una ermita levantada en su memoria trazan un recorrido que une Castilla con los paisajes nórdicos.

Covarrubias reúne ese relato en un casco histórico de calles estrechas, casas de entramado de madera y edificios vinculados al origen del condado castellano. La villa conserva, además, el torreón atribuido a Fernán González, tramos de muralla y el antiguo Archivo del Adelantamiento de Castilla.

Covarrubias, en Burgos. (Adobe Stock)

Septiembre es un buen mes para visitar Covarrubias porque la Colegiata de San Cosme y San Damián y la ermita de San Olav mantienen sus horarios de apertura de temporada. Conviene planificar la fecha: el Ayuntamiento anuncia el cierre de la Colegiata los martes y, en 2026, los días 12, 25 por la tarde, 26 y 27 de septiembre.

La tumba de Kristina de Noruega está en el claustro de la Colegiata

El itinerario puede comenzar en la Colegiata de San Cosme y San Damián, donde descansa Kristina de Noruega. La princesa, hija del rey Haakon IV, llegó a la península para casarse con el infante Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X. La boda se celebró el 31 de marzo de 1258 en Valladolid, según la información turística municipal.

El monumento dedicado a Kristina de Noruega forma parte del vínculo histórico entre Covarrubias y el país nórdico. (Ayuntamiento de Covarribias)

La pareja se instaló después en Sevilla. Kristina murió en 1262, sin descendencia, y sus restos fueron trasladados a Covarrubias. El sarcófago se encuentra en el claustro del templo, junto al panteón de familias vinculadas a la historia castellana. El Ayuntamiento sitúa allí el centro del homenaje a la princesa, cuya presencia ha mantenido el vínculo cultural entre el municipio y Noruega.

La visita ofrece más motivos que el sepulcro. El edificio actual data del siglo XV y tiene tres naves, cuatro capillas y un claustro del siglo XVI. Su museo reúne capiteles románicos, tablas atribuidas a Pedro Berruguete y Jan van Eyck, además de un tríptico de la Adoración de los Reyes Magos, de acuerdo con la información del Ayuntamiento de Covarrubias. La Junta de Castilla y León destaca también el órgano del siglo XVII y el conjunto de retablos barrocos.

La ermita de San Olav prolonga el viaje hacia Noruega

A tres kilómetros del casco urbano, en el Valle de los Lobos, está la ermita de San Olav, una construcción contemporánea vinculada a la promesa que, según la tradición, el infante Felipe hizo a Kristina. La princesa deseaba un templo dedicado a san Olav, patrón de Noruega, pero el proyecto no se materializó en el siglo XIII.

La ermita actual se inauguró en 2011. Su estructura de madera y metal rompe con la arquitectura de piedra que domina el pueblo y propone una parada distinta dentro de la ruta. El material divulgativo de Turismo de Burgos explica que el diseño se inspira en la forma de un drakkar, la embarcación asociada a la tradición marítima noruega.

En septiembre abre los sábados de 17:00 a 19:00 y los domingos de 11:30 a 13:30. La visita requiere organización, ya que el horario se concentra en el fin de semana. La ficha municipal de la ermita indica que permanece cerrada entre diciembre y febrero.

Un paseo por la villa

De regreso al núcleo urbano, el Torreón de Fernán González permite continuar el recorrido medieval. La construcción, fechada en el siglo X y considerada una obra mozárabe por el Ayuntamiento, se reconoce por su planta rectangular, sus gruesos muros y la puerta elevada con arco de herradura. La tradición popular lo asocia a doña Urraca, hija del conde, aunque ese episodio pertenece al terreno de la leyenda.

Covarrubias, en Burgos. (Adobe Stock)

El paseo puede seguir junto a los restos de la muralla y por el edificio del Archivo del Adelantamiento de Castilla, levantado en 1575. Hoy alberga la oficina de turismo y el Museo del Libro, de acceso gratuito. También merece una parada la iglesia de Santo Tomás, cuya escalera plateresca, pila bautismal románica y retablos amplían la visita más allá de la historia de Kristina.

Para septiembre, la Colegiata abre de lunes a sábado de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00; los domingos y festivos funciona de 10:30 a 12:30 y de 16:00 a 19:00. El acceso al claustro y al museo cuesta 5 euros, según el Ayuntamiento de Covarrubias.

Cómo llegar a Covarrubias

Covarrubias está a unos 40 kilómetros de Burgos. La opción más cómoda para recorrer el pueblo y acercarse a la ermita de San Olav es el coche. También hay autobuses de línea entre Burgos y Covarrubias los lunes, martes, jueves y viernes, aunque conviene confirmar los horarios antes de viajar en la web del Ayuntamiento.