
Una semana después de salir a la luz la intención del Príncipe Harry y Meghan Markle de regresar a Reino Unido para pasar un "periodo prolongado" de tiempo en el país natal del nieto de la Reina Isabel II seis años después de abandonar su papel de miembros activos de la Familia Real para comenzar una nueva etapa en Estados Unidos junto a sus hijos, los duques de Sussex ya están en 'casa'.
Así, a pesar de que su llegada a suelo británico ha estado completamente blindada y no se habría podido captar ninguna imagen del momento, diferentes medios de comunicación como 'The Telegraph' o 'BBC' han revelado que el hermano del Príncipe Guillermo, su mujer y sus dos pequeños, Archie (7) y Lilibet (5) aterrizaron en la tarde de este miércoles 26 de agosto en el aeropuerto de Birmingham a bordo de un jet privado de la compañía estadounidense Planet Nine Private Air, y que además habrían viajado desde su mansión en Montecito (California) acompañados de sus perros, que vivirán con ellos en Inglaterra.
Aunque por el momento se desconoce dónde instalarán su residencia, aunque sí se ha confirmado que no será en ninguna propiedad perteneciente a la Corona puesto que continuarán sin ejercer funciones institucionales, se rumorea que Harry y Meghan habrían escogido una de las zonas más exclusivas de la campiña inglesa, Cotswolds, para intentar llevar una vida tranquila y discreta en su inesperado regreso a Reino Unido después de asegurar por activa y por pasiva que no era un lugar seguro para criar a sus hijos, que ya habrían sido matriculados en un colegio de la zona.

