
El papa León XIV ha enviado una ayuda económica a Cáritas Nepal a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, acordada con la Nunciatura Apostólica del país, para atender “las necesidades más urgentes” de la población afectada por las inundaciones que el pasado miércoles 26 de agosto arrasaron una extensa región cercana al Tíbet y que han causado más de 630 muertos y cerca de 3.000 desaparecidos, entre ellos más de 500 extranjeros.
En su último balance de este sábado, la Junta de Turismo de Nepal eleva a “dos” el número de españoles rescatados después de que este pasado viernes por la tarde anunciara el salvamento de uno de los, hasta entonces, tres españoles desparecidos durante la tragedia.
La Junta apostilla sobre los españoles aparecidos en su tabla que están en situación de “comunicación”, sin dar más detalles.
De acuerdo con el último balance, los efectivos de salvamento nepalíes han rescatado o contactado ya con 187 extranjeros que permanecían sin localizar después de la enorme crecida registrada el miércoles del río Bhotekoshi, y que ha dejado ya 626 muertos en Nepal, más otros siete en la región autónoma china de Tíbet.
La ayuda permitirá a Cáritas Nepal, que trabaja bajo la dirección del Vicariato Apostólico, continuar con las actividades iniciadas desde las primeras horas posteriores a la catástrofe, “proporcionar asistencia inmediata con alimentos, artículos de primera necesidad y espacios de acogida para quienes lo han perdido todo”.
El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el arzobispo Luis Marín de San Martín, ha explicado que se trata de “una primera ayuda que el Santo Padre, como en otras ocasiones, ha querido enviar para atender las necesidades primarias y urgentes de la población” y ha descrito el gesto como “una caricia de la Iglesia que los acompaña y los sostiene”.

León XIV había expresado previamente su dolor por las víctimas en un telegrama firmado por el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin. Mientras tanto, según informa el portal de noticias del Vaticano, ‘Vatican News’, las operaciones de rescate continúan sobre el terreno: el ejército nepalí ha sido desplegado para ayudar a rescatar a más de 100 personas que se cree que están atrapadas en el túnel de una central hidroeléctrica en el distrito más afectado del país.
También la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) se ha movilizado, destinando un total de 500.000 euros procedentes de los fondos del ocho por mil para responder a emergencias humanitarias en Nepal, Colombia, Perú e Indonesia. El cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia y presidente de la CEI, ha señalado que se trata de “un signo de cercanía de la Iglesia italiana a las poblaciones que se encuentran afrontando importantes emergencias humanitarias”, al tiempo que ha subrayado que “el sufrimiento de quienes viven lejos no puede sernos ajeno: nos concierne y nos llama a la responsabilidad”.
La CEI ha destacado en su comunicado que “tender la mano a quien se encuentra en dificultad significa reconocer que nadie puede salvarse por sí solo y que lo que nos une es más fuerte que las distancias” y ha apelado a que “a través de gestos de fraternidad y cuidado podamos reconstruir vínculos, alimentar la esperanza y hacer de la paz una posibilidad real, especialmente en un tiempo que sigue estando marcado por tensiones, divisiones y conflictos”.

Nepal rectifica y permite asistencia extranjera
Nepal rectificó este sábado su decisión de mantener fuera de las zonas afectadas por la riada a los equipos internacionales de búsqueda y rescate, y permitirá la llegada de especialistas extranjeros para operaciones en túneles, identificación forense y pruebas de ADN.
El Gobierno había asegurado el miércoles que los equipos nepalíes tenían capacidad suficiente para asumir las labores de rescate, pero tres días después cambió de posición tras recibir peticiones de países con ciudadanos entre los desaparecidos.
“Recibimos una petición de la comunidad internacional para permitir al menos la entrada de equipos de búsqueda y rescate porque también hay ciudadanos de esos países desaparecidos en las inundaciones”, dijo el ministro de Exteriores, Sishir Khanal.
“Estamos permitiendo un número limitado de expertos en determinadas áreas”, añadió.
Tras una evaluación del Centro Nacional de Gestión de Desastres, un comité interministerial autorizó la llegada de especialistas de India, China, Australia y Corea del Sur con experiencia en rescates en túneles, análisis de ADN y exámenes forenses.
Uno de los principales desafíos está en los proyectos hidroeléctricos golpeados por la riada, donde 933 trabajadores y empleados continúan sin ser localizados, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
En varios de esos complejos, el agua y los corrimientos de tierra bloquearon accesos y dejaron túneles cubiertos por barro, roca y restos de estructuras, mientras Nepal reconoce que carece de parte del equipamiento y la experiencia necesarios para algunas de esas operaciones.

La identificación de las víctimas plantea otro problema, ya que los cuerpos recuperados han ido apareciendo también mucho más abajo en el curso del Trishuli, arrastrados por la corriente hasta otros distritos, lo que ha obligado a distribuirlos entre hospitales y morgues de distintas ciudades y a habilitar espacios temporales.
Cuando no es posible reconocer un rostro, la identificación pasa por la ropa, objetos personales, cicatrices, tatuajes, huellas dactilares y, en los casos más difíciles, pruebas de ADN.
La riada arrasó esta semana varias localidades a lo largo de los ríos Bhotekoshi y Trishuli y ha dejado cientos de muertos y miles de desaparecidos.
Las autoridades de Nepal elevaron este sábado a 669 la cifra de cuerpos recuperados tras la devastadora riada, lo que eleva el total de fallecidos entre Nepal y el Tíbet a 676 personas y mantiene a casi 3.000 en paradero desconocido en ambos lados de la frontera.
En cuanto a los extranjeros afectados, la Junta de Turismo de Nepal (NTB) ha detallado que un total de 184 turistas han sido rescatados con vida y 420 continúan desaparecidos. Entre los rescatados se incluyeron este sábado dos ciudadano españoles.
Los indios constituyen el grupo más numeroso entre los extranjeros desaparecidos, con 178 personas, seguidos por 65 estadounidenses, 53 ucranianos, 35 australianos y 33 británicos, según la Oficina de Turismo de Nepal.
Más de 15.000 miembros de las fuerzas de seguridad participan en las labores de búsqueda y rescate.
(Con información de Europa Press y EFE)