• Tiene 76 años y atraviesa problemas de salud derivados del asalto en el que una banda entró tres veces a su casa de madrugada.
  • «Si esos cinco se metían acá, me hacían ‘pelo y barba'», afirma a seis años del hecho que le cambió la vida para siempre.
  • Con su hogar convertido en una fortaleza, advierte: «Ahora estoy medio maltrecho, pero antes de largar el bastón lo voy a usar eh».