La inocente interrupción de Juan Ignacio Pierri durante una entrevista televisiva desarticuló en vivo la estrategia legal que defendía a Jorge Mangeri, el portero condenado por el femicidio de Ángeles Rawson en 2013. Más de una década después de aquel exabrupto que dejó sin palabras a su padre, el abogado Miguel Ángel Pierri, el joven reflexionó sobre el impacto periodístico y judicial de su frase que torció el rumbo del caso.

“Mi declaración cambió todo”, aseguró Juan Ignacio, hoy con 19 años. Según recordó, hasta ese momento el panorama para Mangeri era diferente. “Todo se encaminaba para que Mangeri no fuera preso. Después de eso, les cambié la estrategia completamente, todo había quedado expuesto”, sostuvo.

La aparición del nene también tuvo repercusión afuera del estudio de televisión. La frase que había pronunciado en vivo empezó a generar comentarios y, según contó, instaló otra mirada sobre lo que podía aportar su testimonio. “La gente decía: ‘los nenes dicen la verdad, tráiganlo al nene a hablar’ e hizo que cambiara el panorama”, recordó en una entrevista con Puro Show (eltrece).

Juan Ignacio aseguró que en ese momento no tenía dimensión de lo que estaba provocando. “Yo no tomaba consciencia de lo que había sucedido, pero gracias a mi declaración el caso termina dándose vuelta”, afirmó.

También recordó cómo estaba planteada la defensa de Mangeri antes de aquella intervención: “Mangeri no venía mal. Estaba siendo defendido por dos grandes profesionales y esa declaración terminó cambiando la historia de él”.

La frase que sorprendió a todos en vivo

La escena ocurrió en agosto de 2013, durante una entrevista a Miguel Ángel Pierri en Contámelo todo, el programa que conducía Leo Rosenwasser por Canal Metro. El abogado defendía a Mangeri, que había sido detenido por el crimen de Ángeles tres meses antes de la nota.

En medio de la charla, Rosenwasser le hizo una pregunta directa a Pierri: “Mangeri es inocente, ¿sí o no?”. El abogado respondió que sí y habló de la situación que atravesaba su defendido.

Juan Ignacio estaba sentado cerca de su padre. En un momento, lo miró y soltó una frase que descolocó al estudio: “Pero bolu..., mató a Ángeles”.

El joven contó años después que no había escuchado a su papá hablar del caso puertas adentro. “Nunca escuché a Miguel hablar en casa, siempre fue bastante profesional en eso. Los chicos escuchan y ahí se ve reflejada la inocencia de un nene”, explicó.

Según recordó, lo que sabía sobre la investigación lo había visto principalmente en televisión. Entre las imágenes que todavía tiene presentes de aquellos días aparece el periodista Eduardo Feinmann: “Recuerdo haberlo escuchado a Feinmann en ese momento. Recuerdo la imagen de verlo a él”.

Después de la entrevista, su madre quiso saber por qué había dicho aquello frente a las cámaras. Juan Ignacio le respondió que simplemente había repetido algo que había escuchado durante esos días: “Le dije ‘porque lo había escuchado en la tele’”.

Luego de aquella exposición, sus padres decidieron mantenerlo al margen. Pierri buscó protegerlo de la repercusión que había generado la aparición televisiva. “Mi viejo me protegió porque ya era mucha exposición para esa edad”, concluyó Juan Ignacio.