A medida que nos adentramos en septiembre y las temperaturas comienzan a aumentar, es común escuchar sapos croar durante la tarde o la noche, sobre todo en zonas húmedas, con charcos o vegetación. Lejos de ser algo negativo, este comportamiento tiene una explicación sencilla y puede reflejar aspectos positivos del ambiente.

Los sonidos de los sapos durante septiembre se vinculan principalmente con el inicio de la temporada de reproducción. Los machos del sapo común, una de las especies más extendidas en la Argentina, tienden a vocalizar para atraer a las hembras y pueden formar verdaderos coros cerca de charcos, estanques o zonas con acumulación de agua.

Qué significa escuchar sapos croar en septiembre

En líneas generales, la etapa reproductiva del sapo común comienza entre fines de septiembre y principios de octubre, dependiendo de la zona y las condiciones climáticas. Incluso, en ciertas regiones puede arrancar a fines de agosto, siempre y cuando las lluvias y la presencia de agua favorezcan su actividad.

Los sapos suelen acercarse a zonas con humedad para su etapa reproductiva. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Los sapos suelen acercarse a zonas con humedad para su etapa reproductiva. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Si durante septiembre se escuchan sapos croar en el jardín, lo más probable es que se trate de machos intentando atraer a las hembras en algún charco, zanja, estanque o sector húmedo. Este canto puede extenderse hasta noviembre y los ejemplares pueden vocalizar tanto de día como de noche.

Por qué tener sapos en el jardín puede ser una buena señal

Lejos de ser negativa, la presencia de estos anfibios puede ser beneficiosa porque forman parte del equilibrio natural del ambiente. Los sapos se alimentan de insectos, escarabajos, hormigas, larvas, lombrices y bichos bolita, por lo que pueden ayudar a controlar las poblaciones de distintos invertebrados.

Como si fuera poco, son muy sensibles a las alteraciones ambientales, por lo que los científicos los utilizan como bioindicadores de la salud de los ecosistemas, sobre todo en ambientes acuáticos y zonas húmedas.

De todas maneras, que aparezca un sapo en el jardín no indica por sí solo que el lugar esté libre de contaminación. Sí puede significar que, en ese momento, ofrece condiciones adecuadas para que el animal encuentre refugio, alimento y humedad, factores importantes para su supervivencia y reproducción.

En líneas generales, los sapos ayudan a controlar poblaciones de insectos y son una buena señal del estado del ambiente. (Imagen ilustrativa generada con IA)
En líneas generales, los sapos ayudan a controlar poblaciones de insectos y son una buena señal del estado del ambiente. (Imagen ilustrativa generada con IA)

En caso de ver sapos en el jardín, lo más conveniente es dejarlos tranquilos y evitar el uso de insecticidas o productos químicos cerca de los sectores en los que se refugian, sobre todo alrededor de charcos y fuentes de agua.