El Gobierno nacional confirmó que la expedición de pasaportes en todo el país está garantizada y no sufrirá interrupciones. El anuncio se dio a conocer luego de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordenara la suspensión temporal de los convenios suscritos entre el Fondo Rotatorio de la Cancillería y la Imprenta Nacional de Colombia para la producción de las libretas.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, y el ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula, enviaron un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.
Ambos funcionarios aseguraron que el país dispone de los pasaportes necesarios para cubrir la demanda actual y que se están tomando las medidas requeridas para dar cumplimiento a lo ordenado por el juez sin afectar a los usuarios.

En la actualidad, Colombia cuenta con un inventario de 410.000 pasaportes disponibles en bodega. Además, el 10 de septiembre llegarán al país otras 190.000 unidades; teniendo en cuenta que el consumo promedio en el territorio nacional es de 150.000 libretas al mes, las autoridades explicaron que el stock existente permite responder a las solicitudes de la población durante más de cuatro meses.
El canciller Omar Bula hizo un llamado a evitar aglomeraciones innecesarias en los puntos de atención: “Esto es un parte de calma que queremos dar a todos los colombianos”.
Además, pidió a los ciudadanos no realizar desplazamientos extraordinarios a gobernaciones o sedes consulares. Bula señaló que el objetivo es evitar “una correría hacia las embajadas, hacia las gobernaciones, creyendo que los pasaportes se van a agotar”, escenario que descartó por completo.

La decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca se dio en el marco de una acción popular, pues la medida cautelar frenó la ejecución del Convenio Interadministrativo Específico 001 de 2025 y del CI-005 de 2026, así como los contratos derivados de estos.
Con esta determinación, quedaron suspendidos temporalmente los giros de dinero desde la Cancillería hacia la Imprenta Nacional para la compra de libretas a la Casa de la Moneda de Portugal, al tiempo que se restringió la distribución y personalización bajo dicho esquema.
Gobierno prepara plan para evitar desabastecimiento de pasaportes
Sobre este punto, el ministro Rodrigo Lara Restrepo explicó los alcances de la providencia judicial: “Un juez de la República tomó una decisión como medida cautelar que básicamente suspende los efectos de un convenio interadministrativo”.
El funcionario agregó que, pese a las restricciones financieras y operativas del convenio en cuestión, “los colombianos pueden estar perfectamente tranquilos” porque existen alternativas operativas para sostener la atención al público.

En el mismo fallo, el tribunal otorgó un plazo de 20 días hábiles a la Cancillería, la Imprenta Nacional, el Fondo Rotatorio y la firma portuguesa para que entreguen un informe detallado.
En dicho documento deberán precisar la ubicación de las libretas, las condiciones de seguridad de las sedes de producción y la identidad de las empresas o terceros que intervienen en la cadena de elaboración. La suspensión de los convenios se mantendrá hasta que se verifique esa información.
A pesar de paralizar los convenios, la orden judicial fue explícita en solicitar la adopción inmediata de medidas que impidan la parálisis del servicio.
Al concederse la apelación en el efecto devolutivo, las determinaciones del tribunal entraron en vigor de manera inmediata, obligando a las entidades a actuar sin dilaciones.

Desde la Presidencia de la República se reiteró que la directriz trazada por el presidente Abelardo de la Espriella es asegurar que ningún ciudadano se quede sin el documento de viaje.
Las carteras del Interior y el canciller informaron que avanzan en la revisión jurídica del texto para interponer las solicitudes de aclaración correspondientes ante el juzgado.
El ministro Lara Restrepo enfatizó que la orden del juez es contundente respecto a proteger a los usuarios. “Hay que garantizar la continuidad del servicio y eso lo vamos a hacer”, sostuvo el jefe de la cartera de Gobierno, señalando que la reserva de insumos otorga “un tiempo más que suficiente para preparar una respuesta contingente” que resuelva la situación de fondo antes de que se agoten las existencias actuales.

Este es el problema que enfrenta Colombia con los pasaportes
El problema con la impresión de pasaportes en Colombia surgió tras la decisión del gobierno de Gustavo Petro de cambiar el modelo utilizado durante más de 15 años, en el que Thomas Greg & Sons estaba a cargo de la producción, personalización, custodia y distribución de las libretas. Tras el vencimiento del contrato, el Ejecutivo buscó implementar un esquema con mayor participación estatal.
Para esto, la responsabilidad debía pasar a la Imprenta Nacional, con apoyo de la Imprenta de Portugal, Casa da Moeda. Sin embargo, la entidad colombiana no contaba con toda la maquinaria, infraestructura ni personal especializado para asumir de inmediato la producción de documentos de alta seguridad y el volumen requerido.
Ante el riesgo de desabastecimiento, la Cancillería tuvo que recurrir nuevamente a contratos de emergencia con Thomas Greg & Sons. Esto generó una situación paradójica: mientras el Gobierno buscaba reducir su dependencia de la empresa privada, las dificultades para poner en marcha el nuevo modelo obligaron al Estado a mantenerla dentro del proceso.

El principal riesgo está ahora en la transición. Las dificultades técnicas y operativas de la Imprenta Nacional generan incertidumbre sobre la capacidad del Estado para garantizar la producción y entrega continua de pasaportes a los ciudadanos.




