
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos confirmó que una familia colombiana integrada por Nora Elena Cardona Bravo, Leonardo Pineda Hernández y Sofía Pineda Cardona fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) el 13 de agosto de 2026 en el aeropuerto de Atlanta. Además, sostuvo que los tres permanecieron en el país norteamericano más allá del tiempo autorizado, por lo que sus casos pasarán ahora ante un juez de inmigración dentro del proceso migratorio.
La familia sigue bajo custodia en el Stewart Detention Center, en el sur de Georgia, mientras espera una decisión sobre las solicitudes de fianza presentadas por su defensa. Según CNN en Español, la joven, sus padres y su novio Nicholas Kim iban a viajar a Fort Lauderdale, Florida, para celebrar un cumpleaños cuando fueron apartados antes de abordar el avión.
Un portavoz del DHS indicó, en un comunicado enviado a la cadena de noticias, que Cardona Bravo ingresó legalmente a Estados Unidos el 29 de diciembre de 2022 y luego excedió el período de estadía permitido. Sobre Pineda Hernández y Pineda Cardona, la agencia precisó que entraron legalmente el 10 de diciembre de 2023 y que comenzaron a permanecer fuera del plazo autorizado el 9 de junio de 2024.

El departamento ejecutivo también afirmó que los tres recibirán garantías procesales. “Todos sus casos serán escuchados por un juez de inmigración y recibirán el debido proceso”, señaló el portavoz.
La defensa afirma que la familia tenía un asilo pendiente y permisos de trabajo
La defensa de la familia sostiene una versión distinta sobre su situación migratoria. El abogado Julio Moreno explicó que los tres ingresaron con visas de turista y después presentaron una solicitud de asilo afirmativo ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, trámite que, según dijo, sigue pendiente.
“Apenas estuvieron juntos, se preparó una aplicación de asilo que ellos presentaron como un asilo afirmativo”, explicó Moreno al medio citado. Y agregó que “ese asilo afirmativo estuvo pendiente por mucho tiempo. Sigue pendiente ahorita”.

Sin embargo, dijo que mientras esperaban una decisión, recibieron permisos de trabajo. Según su relato, la familia entendía que podía permanecer en Estados Unidos mientras avanzaba ese expediente migratorio.
Moreno cuestionó que la detención ocurriera cuando se disponían a tomar un vuelo interno. “Iban a celebrar un cumpleaños en Miami. Ellos siguieron las leyes, las inspecciones oficiales de inmigración aquí, de aplicar al asilo, que es un proceso legal que existe; están siguiendo la ley, se hizo a tiempo, tienen su permiso y se confiaron en ese permiso y de la licencia de conducir que tenían y pensaron que podían viajar dentro de Estados Unidos”, afirmó.
Para la defensa, la detención en esas circunstancias fue “fuera de lo común”. El togado sostuvo que ya pidió a la jueza que los tres queden en libertad bajo fianza mientras continúa el proceso.
“Nuestro argumento con la jueza es que ellos no son un peligro para la comunidad, nunca han cometido ningún crimen en sus vidas, no los arrestaron por ninguna violación criminal aquí en Estados Unidos”, dijo Moreno. La publicación también indicó que no encontró antecedentes criminales de ninguno de los tres en las bases de datos consultadas.
El DHS defendió la restricción de vuelos internos para migrantes sin estatus regular

El caso se produjo en medio de una política más dura sobre los desplazamientos aéreos dentro de Estados Unidos de personas que, según el Gobierno Trump, permanecen en el país de manera irregular. En otro comunicado citado por el medio referenciado, el DHS defendió ese criterio con una referencia directa a la administración anterior.
“El DHS revirtió la terrible política de la era Biden que permitía a los extranjeros que se encuentran ilegalmente en nuestro país viajar en avión por todo el territorio nacional”, afirmó la agencia. Luego añadió: “Bajo el presidente Trump, el DHS ya no tolerará esto”.
El propósito de la administración es impedir que esas personas viajen en avión dentro del país salvo para abandonar el territorio. “Esta administración está trabajando diligentemente para garantizar que los extranjeros que se encuentran ilegalmente en nuestro país ya no puedan viajar en avión, a menos que sea para salir del país y autodeportarse”, indicó el organismo.
La familia, oriunda de Armenia, en Colombia, permanece detenida mientras avanzan sus expedientes ante jueces de inmigración y se resuelven los pedidos de fianza presentados por su abogado.