
Por la noche, mejor evitar dejar lavadora, secadora o lavavajillas en funcionamiento. Esta recomendación aparece de forma reiterada en las webs oficiales de bomberos de distintas comunidades, y viene respaldada por los datos del informe “Víctimas de Incendios en España”, elaborado por Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos.
Según este estudio, el 41,9% de los incendios mortales con causa conocida en viviendas españolas tiene un origen eléctrico, una cifra que sitúa las averías eléctricas por delante de las estufas o sistemas de calefacción, responsables del 20,4% de los casos.
La franja de medianoche a las ocho de la mañana concentra el 42,6% de las muertes por incendios domésticos
La franja de medianoche a las ocho de la mañana concentra el 42,6% de las muertes por incendios domésticos. La explicación está en que, si el incendio se produce mientras la familia duerme, la reacción es mucho más lenta y la probabilidad de inhalar gases tóxicos —como monóxido de carbono o cianuro— es mucho mayor. De hecho, el 76,1% de las muertes por incendio en viviendas se debe a la inhalación de gases, no a quemaduras, y la mayoría de los afectados no llegan a percibir el humo a tiempo.
En el caso concreto de lavadora y lavavajillas, bomberos y técnicos advierten de que ambos aparatos funcionan durante largos ciclos en los que combinan agua, calor y electricidad. El peligro no suele estar en el tambor, sino en la resistencia que calienta el agua o en el cableado de la bomba de desagüe. Si la instalación eléctrica está en mal estado o el aparato tiene algún defecto, el riesgo aumenta. Si un fallo ocurre de día, es más fácil detectar un olor a quemado o un ruido extraño. Dormidos, ese margen para reaccionar desaparece.

La secadora es el electrodoméstico que más preocupa a los bomberos. El motivo está en la acumulación de pelusa de la ropa, que se queda en el filtro y los conductos de ventilación. Más del 90% de los incendios en secadoras, según los servicios técnicos consultados, se deben a una limpieza insuficiente del filtro. Esa pelusa es altamente inflamable y puede prenderse al entrar en contacto con una resistencia sobrecalentada, lo que puede provocar un incendio en segundos. Las secadoras de condensación y bomba de calor, habituales en España, también requieren una limpieza periódica del condensador, donde se acumula pelusa fina que dificulta la ventilación.
El servicio de emergencias 112 de la Comunidad de Madrid recomienda, para evitar estos riesgos, desconectar los electrodomésticos que no se estén usando (especialmente por la noche), no sobrecargar los enchufes, revisar la instalación eléctrica de la vivienda al menos cada diez años o antes si se detectan fallos, vaciar el filtro de la secadora tras cada uso y evitar alargadores o ladrones para enchufar aparatos de alto consumo. También aconsejan instalar detectores de humo, sobre todo si se usan estos electrodomésticos por la noche.
El informe de Fundación Mapfre y los técnicos de bomberos incluye otro dato relevante: los incendios provocados por móviles y portátiles conectados por la noche han causado catorce muertes en España solo en 2024, la mayoría por inhalación de humo mientras se dormía.
La conclusión de los servicios de emergencia y los cuerpos de bomberos es unánime: la vigilancia y el mantenimiento regular de la instalación eléctrica y los electrodomésticos, junto con hábitos como desconectar los aparatos antes de dormir, reducen el riesgo de incendio y pueden salvar vidas.