Dos marineros filipinos murieron tras un ataque contra un buque petrolero saudita en el estrecho de Ormuz, en un nuevo episodio de tensión sobre una de las rutas marítimas más sensibles del mundo. La naviera estatal Bahri confirmó que su embarcación SIDR estuvo involucrada en un incidente de seguridad la noche del 31 de agosto, mientras cruzaba el paso entre el golfo Pérsico y el mar de Omán.
La compañía informó la muerte de los dos tripulantes, aunque no dio detalles adicionales sobre las circunstancias del hecho ni sobre el alcance de los daños sufridos por el barco. La confirmación llegó el miércoles, dos días después del episodio.
Bahri dijo que el hecho ocurrió “mientras transitaba por el estrecho de Ormuz, aproximadamente a las 23:40 hora local del 31 de agosto de 2026″.
También envió un mensaje a los parientes de sus empleados fallecidos: “La empresa extiende sus más sentidas condolencias a sus familias, seres queridos y colegas en este momento difícil, y brinda todo su apoyo a los familiares y compañeros afectados por el incidente”.
Además dijo que está en contacto con el buque y “coordina estrechamente con las autoridades pertinentes y actores del sector marítimo, mientras continúa el seguimiento cercano de la situación”.
El petrolero fue alcanzado mientras navegaba por una vía estratégica
Antes de que Bahri identificara a la embarcación, organismos de seguridad marítima habían advertido sobre un ataque contra un petrolero que salía del estrecho de Ormuz. El lunes, la agencia UKMTO indicó que un buque había sido impactado por tres proyectiles de origen no identificado mientras transitaba por esa franja marítima.
Una firma griega especializada en riesgos marítimos también había señalado que dos petroleros fueron alcanzados durante la noche del lunes al martes. De acuerdo con datos de Kpler, ambas naves habían cargado 2 millones de barriles de crudo en Juaymah, sobre la costa oriental de Arabia Saudita, la semana pasada.

Irán habló de incendios por minas y crece la tensión en la zona
El mismo miércoles, la Guardia Revolucionaria de Irán sostuvo que dos petroleros se incendiaron después de golpear minas durante su paso por el estrecho. Esa versión añadió otra explicación sobre lo ocurrido en una zona donde la circulación comercial quedó cada vez más expuesta por el enfrentamiento abierto entre Estados Unidos e Irán.
El cruce entre ambos países se intensificó esta semana con nuevos ataques estadounidenses y una respuesta iraní en el Golfo, dirigida sobre todo contra activos de Washington en la región. En ese contexto, Teherán mantuvo su presión sobre el tráfico marítimo y amenazó a los tanqueros que intenten atravesar la vía sin autorización.

El estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro del conflicto
Tras seis meses de guerra, la disputa sigue sin una salida visible. Irán interfiere la navegación en el corredor marítimo mediante un bloqueo, mientras Estados Unidos sostiene una contraofensiva sobre puertos iraníes.
Los ataques contra barcos comerciales en el estrecho de Ormuz, que antes del conflicto permitía libre tránsito, ya habían tenido consecuencias políticas y militares. Un episodio previo contra naves mercantes en esa misma zona derivó en la caída de la tregua alcanzada en abril entre Washington y Teherán.


