Alexandre de Moraes, juez del Tribunal Supremo de Brasil y figura de proyección internacional por su papel en la condena del ex presidente Jair Bolsonaro, quedó ahora bajo una nueva sombra de sospecha por su presunta cercanía con un banquero encarcelado en una causa por fraude, según informaron este martes fuentes oficiales.
La investigación avanzaba bajo secreto judicial, pero el magistrado André Mendonça, también integrante del Supremo, decidió levantar esa reserva y difundir los expedientes. Con esa medida, salieron a la luz las pesquisas de la Policía Federal, al tiempo que Mendonça pidió que el caso sea evaluado por el pleno del tribunal “de modo técnico y estrictamente jurídico” en una audiencia pública.
De acuerdo con los investigadores, se detectaron múltiples intercambios de mensajes entre Daniel Vorcaro, propietario del desaparecido Banco Master y actualmente en prisión preventiva por presuntos hechos de corrupción, y De Moraes. De esos mensajes surgiría una relación de confianza entre ambos, al punto de que el empresario consultó al juez si convenía salir del país pocos días antes de su primera detención, ocurrida el 17 de noviembre de 2025.
La pesquisa también sostiene que el magistrado habría intervenido en la revisión de la versión final de un contrato millonario de prestación de servicios entre el estudio jurídico de su esposa, Viviane Barci de Moraes, y el Banco Master.

Vorcaro aparece como una pieza central en una amplia trama de corrupción vinculada a un fraude millonario basado en la comercialización de títulos de crédito falsos dentro del sistema financiero.
Además, la causa expuso los contactos y los supuestos negocios que el banquero mantenía con figuras de peso de los tres poderes del Estado brasileño: desde jueces del Supremo hasta autoridades del Banco Central y legisladores de distintos espacios políticos.
En ese marco, las sospechas alcanzan a dos magistrados del alto tribunal: José Antonio Dias Toffoli y Alexandre de Moraes, este último conocido fuera de Brasil por haber investigado al empresario Elon Musk y a Jair Bolsonaro, quien finalmente fue condenado por intento de golpe de Estado.
Por su parte, Toffoli se excusó de intervenir en el expediente debido a presuntos negocios inmobiliarios entre su entorno familiar y personas cercanas al banquero.
Mensajes bajo sospecha y un contrato millonario
En el caso de De Moraes, parte de la prensa brasileña ya había divulgado con anterioridad mensajes intercambiados con Vorcaro pocas horas antes de la primera detención del empresario, a partir de una pericia realizada por la Policía Federal sobre uno de sus teléfonos.
Este martes, el portal Metrópoles informó que en otro de los mensajes encontrados en el celular, Vorcaro dejó entrever que buscaba “la protección” del fiscal general, Paulo Gonet, y del director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
Aunque no se conoce con certeza quién recibió esos mensajes, las autoridades afirman que estaban dirigidos al propio Alexandre de Moraes.
En paralelo, el diario O Estado de S.Paulo señaló este martes que, días antes de ser arrestado por primera vez, Vorcaro le preguntó al juez si debía abandonar Brasil.
“¿Crees que el lunes ya tengo que estar fuera?”, le escribió Vorcaro a Moraes el 15 de noviembre de 2025, apenas dos días antes de su detención.
Ante este escenario, Mendonça solicitó el lunes pasado que la Fiscalía General se pronuncie sobre el asunto en un plazo máximo de cinco días.
“Los diálogos reproducidos permitirían identificar que Vorcaro no solo tuvo conocimiento previo de procedimientos de la investigación”, sino que además solicitó “la intervención ante autoridades públicas involucradas en los respectivos procesos”, señaló Mendonça en una de las resoluciones a las que accedió la agencia de noticias EFE.
Otro de los aspectos más delicados del caso es el contrato por 131 millones de reales —equivalentes a 25,5 millones de dólares al cambio actual— firmado entre el estudio de la esposa del juez y Master.
Según la Policía, los metadatos de un documento hallado en el celular de Vorcaro muestran que un perfil identificado como “Ministro Alexandre de Moraes” modificó una versión final del contrato en 2024.
Ese acuerdo fue finalmente rubricado, y Master efectuó pagos sucesivos al estudio de Viviane Barci entre 2024 y noviembre de 2025, momento en que Vorcaro fue encarcelado por primera vez mientras intentaba huir de Brasil en un avión privado.
En una nota difundida este martes, el estudio jurídico reconoció que pidió “informaciones” a Alexandre de Moraes, “en su condición de esposo de la socia directora del despacho”, para determinar la eventual “existencia de impedimentos legales” en relación con la firma del contrato.
A raíz de estos elementos, Mendonça resolvió elevar el expediente al pleno del Supremo, al considerar relevantes “los nuevos elementos traídos por la autoridad policial”.
La difusión de estos indicios se produce en medio de la campaña rumbo a las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre, que se perfilan como una disputa cerrada entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
Flávio Bolsonaro pidió la renuncia de De Moraes
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro pidió la renuncia del magistrado de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, después de que surgieran nuevos datos que lo relacionan con Daniel Vorcaro.
El senador calificó de “muy graves” los mensajes que, según la investigación policial difundida este martes, habrían intercambiado De Moraes y el antiguo dueño del Banco Master.
“No tiene condiciones de seguir siendo magistrado del Supremo”, afirmó el dirigente ultraderechista, uno de los principales adversarios del presidente Lula da Silva para las elecciones de octubre.
El gobernador Romeu Zema, también aspirante de derecha a la Presidencia, sostuvo que De Moraes “merece la cárcel” y reclamó que el Senado inicie un proceso de destitución contra el juez.
Zema también exigió que el magistrado devuelva el dinero, en alusión a los 131 millones de reales que el estudio jurídico de su esposa, la abogada Viviane Barci de Moraes, recibió del Banco Master por una supuesta prestación de servicios legales.
La remoción de De Moraes figura desde hace años entre las principales demandas de la derecha brasileña. El magistrado tuvo un papel central en la condena del ex presidente Jair Bolsonaro (2019-2022) a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado.
Durante las elecciones de 2022, De Moraes encabezó las acciones judiciales contra la difusión de noticias falsas y ordenó eliminar decenas de cuentas de redes sociales, en su mayoría vinculadas a sectores de derecha.


