Del trap al punk: Rubén “El Negro” Rada, el artista que nunca tuvo límites y traspasó generaciones
La música de Latinoamérica está de luto . Rubén “El negro” Rada falleció este miércoles 26 de agosto de 2026 dejando un vacío en el corazón de sus seguidores y colegas. “ Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo ”, indicó su fa
La música de Latinoamérica está de luto. Rubén “El negro” Rada falleció este miércoles 26 de agosto de 2026 dejando un vacío en el corazón de sus seguidores y colegas.
“Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo”, indicó su familia en un comunicado.
El artista que traspasó fronteras
Rubén “El Negro” Rada construyó una carrera de más de seis décadas a fuerza de talento, curiosidad y una capacidad pocas veces vista para cruzar estilos musicales. El candombe fue su raíz, pero nunca una frontera: rock, jazz, pop, ska, murga y, en los últimos años, hasta trap. Rada podía compartir una canción con artistas de generaciones muy diferentes y hacer que el encuentro sonara natural.
Esa capacidad para tender puentes quedó plasmada en varias colaboraciones a lo largo de su carrera. Desde figuras fundamentales del rock argentino hasta artistas mucho más jóvenes, el músico uruguayo se mantuvo siempre dispuesto a experimentar.
Pekeño 77: del candombe al trap
Uno de los cruces más llamativos de los últimos años fue con Pekeño 77, uno de los referentes de la nueva escena urbana uruguaya.
Rada y el trapero grabaron juntos “Ese Pibe”, una colaboración que llevó al músico de 80 años a meterse de lleno en el lenguaje de una generación completamente diferente. La canción mostró que su vínculo con la música joven no era una pose: Rada podía dialogar con el trap sin abandonar su identidad.
El encuentro también funcionó como una especie de relevo generacional: dos artistas separados por décadas de diferencia, pero unidos por una misma raíz rioplatense.
La Vela Puerca: dos generaciones del rock uruguayo
Otro de sus cruces más recientes fue con La Vela Puerca, una de las bandas fundamentales del rock uruguayo surgida en los años 90.
En julio de 2026, Rada estrenó junto al grupo el primer episodio de “¿Quién va a cantar?”, un ciclo audiovisual que proponía justamente eso: juntar artistas de distintas generaciones para intercambiar canciones, versiones e historias.
La Vela Puerca interpretó una canción de Rada y, a su vez, el músico llevó a su propio universo una canción de la banda, acompañado por sus músicos y sus tradicionales tambores. El proyecto mostró nuevamente al “Negro” como un puente entre generaciones y estilos.
Los Auténticos Decadentes: el encuentro rioplatense
El vínculo con Los Auténticos Decadentes fue otro de esos cruces naturales entre músicos que entendieron la música popular como un territorio sin demasiadas fronteras.
Rada participó junto a la banda argentina en “Ayer te vi”, una colaboración que volvió a poner en primer plano ese lenguaje rioplatense compartido que atravesó buena parte de su carrera.
No era extraño que Rada encajara en el universo de Los Decadentes: el humor, la fiesta, el ritmo y la mezcla de géneros eran elementos que ambos compartían.
Además, en septiembre de 2025, Rada fue uno de los pocos invitados de la banda en la presentación de los 30 años de su disco emblema, “Mi vida loca”.
Fito Páez, una amistad musical que atravesó décadas
Mucho antes de acercarse al trap o a las nuevas generaciones, Rada ya había construido vínculos con algunos de los nombres más importantes de la música argentina.
Uno de ellos fue Fito Páez, con quien compartió canciones y escenarios. El encuentro entre ambos representó también una conexión entre dos mundos musicales del Río de la Plata.
Rada fue además una figura muy cercana a distintas generaciones del rock argentino y participó en proyectos junto a artistas como Litto Nebbia, León Gieco, Charly García, David Lebón y Javier Malosetti.
Como si fuera poco, también se metió en el punk
El universo de Rubén Rada también llegó al punk uruguayo. En 2011, el músico apareció en el videoclip de “Noche de rock”, de Trotsky Vengarán, una de las bandas más importantes de la escena local.
Rada compartió así una producción con figuras de distintos ámbitos de la cultura de su país y volvió a demostrar que su imagen podía convivir naturalmente con artistas y géneros muy alejados del candombe que marcó sus comienzos. El Negro no necesitaba cambiar de estilo para cruzarse con otras generaciones: simplemente se animaba a jugar en cualquier cancha.
Sin ir más lejos, hace unos años elogió el show que Ca7riel, Paco Amoroso y la ATR Vanda dieron en Montevideo.
De Litto Nebbia a los músicos más jóvenes
La historia de Rada también está atravesada por colaboraciones con músicos que, como él, nunca entendieron demasiado de etiquetas.
Con Litto Nebbia compartió distintos proyectos y grabaciones, incluido el disco Las aventuras de Rubén Rada y Litto Nebbia. Con Javier Malosetti, en tanto, registró Varsovia, grabado en vivo en La Trastienda de Buenos Aires.
Rubén Rada y Coti generaron magia en el estudio. (Foto: Prensa)
También participó de encuentros que reunieron a varias generaciones del rock argentino. En una de esas sesiones, organizada alrededor de Billy Bond y La Pesada, compartió música con artistas como Fito Páez, Dante Spinetta, Melingo, Hugo Fattoruso, Marilina Bertoldi y Gillespi.
El secreto de Rada: nunca dejar de jugar
Quizás ahí esté una de las claves para entender la grandeza de la carrera de Rubén Rada.
Podía cantar candombe, rock o jazz; podía compartir una canción con un referente histórico del rock argentino o grabar con un trapero que pertenecía a una generación completamente distinta. Podía tocar con una banda de punk y ska o encontrarse con Los Auténticos Decadentes.
Para Rada, la música nunca pareció tener casilleros demasiado rígidos.
Y por eso, a lo largo de más de seis décadas, siguió haciendo algo que pocos artistas consiguen: ser contemporáneo sin dejar de ser él mismo.