Guayaquil (Ecuador), 8 sep (EFE).- El cuerpo de la activista polaca Monika Silva, asesinada en Ecuador en junio pasado, será repatriado a su país, donde se realizará una "investigación más exhaustiva que fortalezca la búsqueda de verdad", informaron este martes las organizaciones que están a cargo de la defensa de su familia.
El cuerpo de Silva fue encontrado en su vivienda de la localidad de Montañita, en la provincia costera de Santa Elena, el pasado 8 de junio, y su muerte causó conmoción debido a las denuncias que había realizado sobre casos de presunta corrupción en esa zona.
Al día siguiente, el ministro ecuatoriano del Interior, John Reimberg, dijo que sospechaban que la activista se había suicidado, aunque aún no tenían los resultados de la autopsia.
Las declaraciones fueron rechazadas por los allegados a Silva y por el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de las Mujeres (CEPAM) y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), que asumieron la defensa de su caso y posteriormente informaron que la autopsia determinó que había sido asesinada.
La Delegación de la Unión Europea (UE) y la Embajada de Polonia en Perú, acreditada también para Ecuador, solicitaron a las autoridades que el caso sea investigado de manera rápida, exhaustiva, independiente y transparente para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y garantizar que se asuman responsabilidades de acuerdo con la ley.
Mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó al Estado ecuatoriano a incluir entre las líneas de la investigación una posible vinculación con su labor de defensa de derechos humanos y sus denuncias de corrupción.
El cuerpo de la activista ha permanecido en la morgue de Santa Elena durante estos meses mientras se adelantan las investigaciones locales por el presunto delito de feminicidio.
Sin embargo, por pedido de la familia, el Cepam y el CDH iniciaron el proceso de repatriación del cuerpo hacia Polonia, para que se realice allá otra investigación.
Está previsto que la Fiscalía ecuatoriana entregue este jueves el cuerpo al equipo legal de la familia y a la funeraria que se encargará de la repatriación, un proceso que se hará en coordinación con el gobierno del país europeo.
La defensa de la activista señaló -en un comunicado- que la repatriación del cuerpo no implica que el caso se cierra en Ecuador, sino que seguirán "exigiendo verdad, justicia y una investigación transparente, exhaustiva y diligente que llegue hasta los autores materiales e intelectuales de su muerte violenta".
"Monika vuelve a su tierra, pero su lucha permanece en Ecuador. Exigimos que este crimen no quede impune", afirmaron las organizaciones que buscan esclarecer el caso. EFE

