Camino de Brochero: un viaje por el corazón de Córdoba donde la historia, la fe y el paisaje se encuentran
Hay viajes que empiezan cuando uno llega a destino. Y hay otros que comienzan cuando una historia cambia la forma de mirar el paisaje. En Córdoba ocurre algo de eso con el Camino de Brochero . Las sierras, los pueblos pequeños y los horizontes abiertos de Traslasierra forman parte de uno de los pais
Hay viajes que empiezan cuando uno llega a destino. Y hay otros que comienzan cuando una historia cambia la forma de mirar el paisaje.
En Córdoba ocurre algo de eso con el Camino de Brochero.
Las sierras, los pueblos pequeños y los horizontes abiertos de Traslasierra forman parte de uno de los paisajes más reconocibles de la provincia. Pero recorrerlos siguiendo las huellas de José Gabriel del Rosario Brochero agrega otra dimensión al viaje.
Detrás de un sendero aparece la historia de un hombre que atravesó esos caminos a caballo o en mula para visitar comunidades aisladas. Detrás de una capilla o una construcción, el recuerdo de una obra que ayudó a impulsar.
Conocido como el Cura Gaucho, Brochero desarrolló gran parte de su tarea pastoral y social en Traslasierra. Fue beatificado en 2013 y canonizado por el papa Francisco en 2016, convirtiéndose en el primer santo que nació, vivió y murió en la Argentina.
Hoy, su historia también puede recorrerse.
Un camino que atraviesa Córdoba
El Camino de Brochero no es un único sendero, sino una red de circuitos vinculados con distintas etapas de su vida.
Uno de los puntos de partida está en Villa Santa Rosa de Río Primero, cerca del paraje donde nació en 1840. El recorrido continúa por la ciudad de Córdoba, donde se formó en el Seminario Conciliar Nuestra Señora de Loreto.
Pero es al cruzar hacia el oeste cordobés cuando el viaje alcanza su paisaje más emblemático.
Del otro lado de las Altas Cumbres aparece Traslasierra.
Y con ella, Villa Cura Brochero, Mina Clavero y Nono, localidades donde la historia, la naturaleza y la identidad serrana se mezclan en pocos kilómetros.
Villa Cura Brochero ocupa un lugar central. Allí permanecen espacios ligados directamente a la obra del sacerdote, como la Casa de Ejercicios Espirituales y el Colegio de Niñas, dos de las iniciativas que impulsó durante sus años en la región.
Su tarea fue mucho más allá de lo religioso. Brochero trabajó junto con las comunidades para mejorar caminos, educación e infraestructura, dejando una huella que todavía forma parte de la identidad de Traslasierra.
28 kilómetros entre sierras
Dentro de esta red de recorridos, el Camino del Peregrino es uno de los tramos más representativos.
Son alrededor de 28 kilómetros a pie desde el paraje Giulio Cesare, sobre el Camino de las Altas Cumbres, hasta Villa Cura Brochero.
La travesía atraviesa arroyos, quebradas y sectores serranos, con distintas estaciones destinadas al descanso y la contemplación.
Pero no hace falta vivirlo exclusivamente como una peregrinación religiosa.
Hay quienes llegan por devoción, otros por interés histórico y muchos simplemente por la posibilidad de hacer trekking en uno de los paisajes más imponentes de Córdoba.
Ese cruce de experiencias es una de las claves del camino.
Mientras algunos avanzan en silencio, otros se detienen a contemplar las Altas Cumbres, escuchar el agua de los arroyos o descubrir cómo cambia el paisaje a medida que el sendero se acerca al valle.
Caminar para descubrir otra Córdoba
En tiempos de viajes acelerados, el Camino de Brochero propone otra lógica.
Caminar. Frenar. Mirar.
Dejar que el paisaje aparezca de a poco.
Esa experiencia se conecta con una de las fortalezas de Córdoba como destino: en pocos kilómetros se pueden combinar montañas, ríos, pueblos, historia y gastronomía regional.
Las Altas Cumbres ofrecen grandes panorámicas. Traslasierra suma balnearios naturales y localidades con otro ritmo. Y los caminos pequeños invitan a detenerse en plazas, capillas y rincones donde la vida serrana conserva una escala diferente.
Por eso, recorrer el Camino de Brochero no significa necesariamente completar todos sus tramos.
Cada viajero puede acercarse desde un lugar distinto: la historia, la espiritualidad, el senderismo, la cultura o simplemente las ganas de conocer Córdoba de otra manera.
El hombre detrás del santo
Parte de la fuerza de este recorrido está en la historia de Brochero.
Durante décadas atravesó las Sierras Grandes para visitar poblaciones dispersas y acompañar a quienes vivían en zonas de difícil acceso.
Su figura continuó creciendo después de su muerte, en 1914.
Las historias de Nicolás Flores y Camila Brusotti fueron fundamentales en el proceso que llevó primero a su beatificación y luego a su canonización. Los casos fueron estudiados por la Iglesia y formaron parte del reconocimiento de los milagros atribuidos a su intercesión.
En octubre de 2016, Brochero fue canonizado en la Plaza de San Pedro.
En octubre de 2016, Brochero fue canonizado en la Plaza de San Pedro.
El sacerdote que había recorrido durante años los caminos cordobeses llegaba así al Vaticano.
Una historia para seguir también en pantalla
La ruta de Brochero también puede descubrirse a través de “En el Camino”, el ciclo que recorre distintos rincones del país para contar sus historias, sus personajes y sus paisajes.
En dos capítulos especiales, “En el Camino” sigue las huellas del Cura Brochero por Córdoba y reconstruye su historia desde el territorio: los caminos serranos que atravesó, los pueblos donde dejó su marca y los paisajes que todavía hoy conservan parte de su legado.
Los episodios permiten conocer al personaje desde una mirada que combina historia, cultura y viaje.
Pero también funcionan como una invitación a recorrer Córdoba desde otra perspectiva: acompañando el trayecto por las sierras y descubriendo los lugares que marcaron la vida del Cura Gaucho.
Mirá los dos capítulos especiales de “En el Camino” dedicados a la Ruta del Cura Brochero.
Un patrimonio que sigue vivo
El vínculo entre Brochero y Córdoba sumó además un nuevo reconocimiento en 2026.
El Camino de Brochero fue declarado parte integrante del Patrimonio Cultural Inmaterial de la República Argentina, una distinción que pone en valor no solo el recorrido físico, sino también las prácticas, celebraciones y expresiones culturales que se mantienen vivas alrededor de estos caminos.
El reconocimiento confirma algo que en Traslasierra se percibe fácilmente: el legado de Brochero no pertenece solamente a los libros de historia.
Sigue formando parte del territorio.
Córdoba, mucho más que un destino
Quizás ahí esté la particularidad de este viaje.
Uno puede llegar buscando la historia del primer santo argentino y terminar descubriendo las Altas Cumbres.
Puede acercarse por curiosidad cultural y encontrarse caminando junto a peregrinos.
Puede visitar Villa Cura Brochero y continuar después hacia Mina Clavero o Nono.
Naturaleza y cultura.
Historia y aventura.
Pueblos y montaña.
El Camino de Brochero condensa muchas de esas experiencias en un mismo recorrido.
Por eso resulta difícil definirlo solamente como una peregrinación o como un circuito turístico.
Es, sobre todo, un viaje por una historia profundamente cordobesa.
Una historia que nació en un pequeño paraje rural, atravesó ciudades y montañas y recorrió durante décadas los caminos de Traslasierra.