Las Fuerzas Armadas ingresarán a una nueva tarea dentro de la estrategia de seguridad del Gobierno: el control del perímetro y de los accesos de cinco establecimientos penitenciarios. La disposición busca reforzar las revisiones previas al ingreso de personas y objetos a los centros de reclusión.
El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa, informó este domingo 30 de agosto que el plan comenzará en el penal Ancón I, conocido como Piedras Gordas. Luego, la medida se aplicará en otros cuatro establecimientos, con una posible ampliación a más cárceles del interior del país.
El esquema contempla la instalación de retenes militares en los exteriores de los penales. Desde esos puntos se realizarán controles destinados a evitar el ingreso de celulares, chips, armas, drogas y otros elementos prohibidos.
La propuesta también incorpora equipos tecnológicos para las inspecciones. Entre ellos figuran escáneres personales, dispositivos para revisar bultos, detectores de metales e instrumentos destinados a comprobar el funcionamiento de los inhibidores de señal para teléfonos celulares.
Ancón I será el primer penal bajo el nuevo esquema
De acuerdo con lo informado por el ministro de Defensa, Ancón I será el primer establecimiento donde se aplicará el plan piloto. El Gobierno prevé utilizar este centro penitenciario como punto inicial antes de trasladar el sistema a otros cuatro penales.
La participación militar estará concentrada en las zonas exteriores y en los accesos. El personal encargado del control deberá revisar a las personas antes de su ingreso, sin excepciones por su vínculo con el establecimiento penitenciario.
La disposición alcanza al personal administrativo del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), a las visitas y a los proveedores de alimentos. Todos deberán pasar por los mecanismos de inspección establecidos para esta etapa.
Según Belaúnde Llosa, los reportes de inteligencia ubican a los centros penitenciarios como puntos desde los cuales se realizan comunicaciones relacionadas con extorsiones. Por ello, el plan incorpora tanto controles físicos como mecanismos tecnológicos.
Escáneres y detectores serán parte de las revisiones

El equipamiento tendrá un papel central en las inspecciones. El Ministerio de Defensa informó que ya dispone de algunos dispositivos para iniciar el despliegue en Ancón I, mientras continúa el proceso de adquisición de otros recursos.
Dos escáneres personales que permanecían en Palacio de Gobierno fueron puestos a disposición del sector Defensa. Además, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) brindó apoyo con equipos destinados a la revisión de bultos.
Los detectores de metales también forman parte de los recursos disponibles para la primera etapa. Estos dispositivos permitirán reforzar la revisión de las personas y de los objetos antes del ingreso al recinto.
Belaúnde explicó que la finalidad del sistema es impedir el acceso de elementos prohibidos. “Lo que se busca es que nada que no debe estar dentro del penal ingrese al penal, es decir, celulares, chips, armas, drogas”, señaló el ministro de Defensa.
Los escáneres personales permitirán ampliar el alcance de las inspecciones más allá de los objetos metálicos visibles. El ministro precisó que estos equipos también pueden identificar elementos ocultos en el cuerpo.
“Vamos a desplegar equipos de escaneo personal que detectan, no solamente objetos metálicos, cualquier cosa que está acoplada al cuerpo o escondida en una cavidad va a poder ser detectada”, afirmó Belaúnde.
El plan contempla, además, el bloqueo de las señales de celulares dentro de los establecimientos penitenciarios. Esta medida apunta a impedir comunicaciones desde los penales mediante teléfonos móviles.
El funcionamiento permanente de los inhibidores también será objeto de supervisión dentro del esquema previsto por el sector Defensa. De esta forma, el control combinará la revisión de personas, paquetes y vehículos con herramientas destinadas a restringir las comunicaciones telefónicas.
Cinco penales forman parte de la primera etapa

La primera fase comprende cinco establecimientos penitenciarios. Ancón I será el punto de inicio y los otros cuatro penales serán incorporados de forma progresiva, de acuerdo con la disponibilidad del equipamiento necesario.
El Ministerio de Defensa continúa con la adquisición de los dispositivos requeridos para completar el despliegue. El inicio en Piedras Gordas está previsto en el menor tiempo posible, según lo señalado por el titular del sector.
La ampliación del esquema dependerá de la implementación de los equipos y de la evaluación posterior de los resultados obtenidos en los primeros cinco establecimientos. El ministro indicó que esa revisión permitirá definir los siguientes pasos del plan.