
Un juez de control de garantías de Bogotá impuso en la tarde del lunes 31 de agosto medida de aseguramiento en centro carcelario contra Leonel Enrique Llanos Paternina, que ha sido señalado de participar en la logística del ataque sicarial que causó la muerte del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte, y de su escolta; en crímenes ocurridos el 11 de febrero en inmediaciones de un gimnasio del sector del norte de la capital.
Llanos Paternina, de 32 años, permanecerá privado de la libertad mientras avanza el proceso por los delitos de homicidio agravado y tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Durante las audiencias, el procesado no aceptó los cargos formulados por la Fiscalía General de la Nación; aun así, el togado al que le correspondió la audiencia de imputación encontró méritos para cobijarlo con la medida.

La decisión se conoció luego de la captura del investigado en Villavicencio (Meta), durante la noche del miércoles 26 de agosto. Los investigadores lo vinculan con labores previas de seguimiento, vigilancia y coordinación para el ataque, además de su presunta participación en la ruta de escape que utilizó el sicario tras el doble homicidio, cometido en el sector de La Cabrera, en la localidad de Chapinero.
Las pesquisas sitúan a Llanos Paternina en la fase de seguimiento
En su argumentación, el ente acusador sostuvo que los elementos técnicos, documentales y testimoniales reunidos hasta ahora permiten situar a Llanos Paternina en actividades previas a la acción armada. Según la hipótesis presentada ante el juez, el hombre habría recorrido en motocicleta el sector para vigilar los movimientos de la persona que los autores materiales creían que era su objetivo.
A su vez, el organismo investigador indicó que el capturado habría asumido labores de apoyo logístico y reconocimiento del área. Esas tareas habrían incluido el seguimiento a la víctima y la revisión de las condiciones del lugar donde se produjo el atentado; en un suceso en el que se confirmó que Aponte, dueño de la firma Arroz Sonora, no era el blanco de los criminales, que lo habrían asesinado por error.
Con la medida de aseguramiento, la Fiscalía podrá continuar el proceso contra Llanos Paternina mientras consolida la información sobre los demás implicados; aunque cabe aclarar que la decisión no define su responsabilidad penal, que deberá establecerse durante las siguientes etapas judiciales. Así se buscará establecer cómo se repartieron las funciones dentro de la estructura que organizó y ejecutó el crimen.
Empresario arrocero habría sido confundido con otro hombre
En medio de las investigaciones se conoció que Aponte no habría sido el objetivo original de los sicarios. La Fiscalía estableció que el ataque presuntamente estaba dirigido contra Olimpo Antonio Oliver Peñaranda, al que la organización criminal habría seguido antes del crimen; no obstante, el parecido físico y la ubicación de ambos en el gimnasio de la zona habrían causado confusión entre los encargados de cometer el homicidio.
“Los elementos materiales probatorios recopilados en una articulación entre las direcciones seccionales de Bogotá y de Cundinamarca indican que el homicidio estaría dirigido a otro ciudadano; sin embargo, se ejecutó contra la víctima equivocada”, informó la Fiscalía al dar cuenta de la línea de investigación, el jueves 27 de agosto; en declaraciones que fueron reforzadas por el abogado de los Aponte, Mario Iguarán Arana.

Con ello, Iguarán señaló que el expediente contiene pruebas testimoniales, documentales y técnicas que apuntan a que la organización pretendía matar a Oliver Peñaranda. “Está plenamente acreditado por prueba testimonial, documental y técnica que de lo que se trató fue de un lamentable error”, afirmó el representante de la familia del arrocero asesinado, que tenía 46 años y se destacaba por sus labores sociales.
Pese a la captura de Llanos, los investigadores aún no han identificado ni ubicado al autor material del doble homicidio. La Fiscalía y la Policía mantienen las labores para determinar cuál fue el sujeto que disparó contra Aponte y su escolta, así como para definir la totalidad de la estructura que intervino en el plan; en un caso en el que uno de los presuntos involucrados ya fue asesinado, el 30 de mayo en Tibiritá, Cundinamarca.