
La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá condenó a Noé Jiménez Ortiz, alias Negro Jiménez, el cual durante varios años se desempeñó como comandante de zona del Bloque Héctor Julio Peinado Becerra de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en municipios como San Martín, Aguachica y Gamarra, en Cesar, y Ocaña, en Norte de Santander.
La decisión judicial se produjo después de que el procesado aceptara su responsabilidad en una serie de hechos criminales que, según la investigación, no habían sido incluidos en un proceso anterior adelantado bajo el marco de Justicia y Paz.
Los hechos abarcan delitos de extrema gravedad, entre ellos homicidios, secuestros, desplazamientos forzados y diferentes formas de violencia sexual contra víctimas, algunas de ellas menores de edad.
El 30 de junio, durante una audiencia de imputación de cargos, Jiménez Ortiz aceptó su responsabilidad por los hechos atribuidos en calidad de autor mediato, es decir, por su responsabilidad dentro de la estructura criminal desde una posición de mando y control.

8 años de pena alternativa
La Sala de Justicia y Paz impuso al excomandante la pena alternativa de ocho años de prisión, al encontrarlo responsable de múltiples conductas delictivas cometidas por integrantes de la estructura paramilitar.
Entre los delitos por los cuales fue condenado se encuentran homicidio en persona protegida, acceso carnal violento en persona protegida, actos sexuales violentos en persona protegida, desnudez forzada en persona protegida, secuestro simple, secuestro simple agravado, deportación, expulsión, traslado o desplazamiento forzado de población civil y constreñimiento ilegal.
Los hechos analizados por la justicia ocurrieron principalmente entre febrero de 2000 y febrero de 2001, periodo en el que el grupo armado ejercía presencia y control en distintas zonas de Norte de Santander.
De acuerdo con la investigación, durante ese periodo se registraron al menos seis eventos criminales atribuidos al accionar del Frente Héctor Julio Peinado Becerra en Ocaña.

Adolescente fue secuestrada y abusada por varios paramilitares
Uno de los episodios documentados por las autoridades corresponde a la retención de una adolescente y su primo en las inmediaciones de la cárcel de Ocaña. Ambos fueron trasladados posteriormente hasta una finca, donde la menor habría sido víctima de violencia sexual a manos de varios integrantes del grupo armado.
El caso tuvo un desenlace fatal para el acompañante de la adolescente, quien habría sido asesinado aproximadamente una semana después de la retención.
El expediente también documentó el secuestro de tres jóvenes menores de edad durante un evento de moda que se desarrollaba en una discoteca. Dos de ellas fueron víctimas de agresiones sexuales, mientras que una tercera fue sometida a desnudez forzada durante varias horas.
Estos hechos fueron considerados por la investigación como parte de una dinámica de violencia ejercida contra mujeres y menores de edad en territorios donde la organización armada pretendía consolidar su control.

Otro de los episodios incluidos en la sentencia se relaciona con el ingreso de hombres armados a una vivienda con el objetivo de secuestrar a seis personas.
Durante este hecho, una de las víctimas fue asesinada, mientras que otra mujer habría sido víctima de acceso carnal violento en repetidas ocasiones.
La investigación también estableció que otra mujer fue retenida en dos oportunidades y posteriormente sometida a violencia sexual. Antes de que ocurriera el primero de estos hechos, su padre había sido asesinado, según los elementos recopilados durante el proceso.
Los episodios descritos por la justicia evidencian, según el expediente, que las agresiones no se limitaron a hechos aislados, sino que estuvieron relacionadas con las dinámicas de control utilizadas por la estructura paramilitar.
Fiscalía identificó un patrón de violencia de género
Uno de los elementos centrales del caso fue la identificación de un patrón de macrocriminalidad relacionado con violencia basada en género dentro del accionar del Frente Héctor Julio Peinado Becerra.

La investigación estableció que las agresiones sexuales y otros actos violentos contra mujeres y menores no podían ser entendidos únicamente como actuaciones individuales de algunos integrantes de la organización armada, sino como prácticas vinculadas a su estrategia de control territorial y social.
En ese sentido, las autoridades señalaron que las conductas investigadas respondieron a una dinámica reiterada dentro de la estructura paramilitar y estuvieron relacionadas con el sometimiento de la población civil.
La valoración de estos hechos permitió incorporar al proceso a 16 víctimas que no habían sido tenidas en cuenta en actuaciones anteriores de Justicia y Paz, ampliando así el universo de personas afectadas por el accionar de la organización.
Además de la pena alternativa de ocho años de prisión, la Sala de Justicia y Paz determinó que Noé Jiménez Ortiz deberá pagar una multa equivalente a 21.862 salarios mínimos legales mensuales vigentes correspondientes al año 2006. Asimismo, el Tribunal le impuso una inhabilitación por 20 años para el ejercicio de derechos y funciones públicas.