El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, afirmó este viernes 4 de septiembre, desde el Batallón Cartagena de Riohacha, que la muerte de Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor o Naín, marca el inicio de una ofensiva contra las estructuras criminales que actúan en el país.
El mandatario sostuvo que su Gobierno no negociará con quienes definió como narcoterroristas y que respaldará las operaciones de la Fuerza Pública.
La declaración se produjo después de que se confirmara la muerte de Naín Pérez Toncel, señalado como máximo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
El operativo, ejecutado por un comando especial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional, tuvo lugar en el barrio Los Olivos de Riohacha, La Guajira.
En el procedimiento también murieron Rosa Angélica Tarazona, conocida como alias La Bebecita y pareja de Pérez Toncel, además de dos hombres que, según la información preliminar, pertenecían a su anillo de seguridad.

Además, el jefe de Estado precisó en su informe que las autoridades recuperaron a dos menores que estaban en el lugar de la operación.
De la Espriella aseguró que Pérez Toncel era uno de los criminales más buscados de Colombia y que por información que facilitara su ubicación se habían ofrecido hasta mil millones de pesos de recompensa. El presidente indicó que dio la instrucción de declararlo objetivo de alto valor poco después de asumir el cargo.
El presidente atribuyó la operación a un comando especial de la Dijín: con ayuda de inteligencia de los EE. UU.
Durante la rueda de prensa, el mandatario destacó la participación de la Policía Nacional y de la Dijín en el operativo.
“Gracias a una operación impecable realizada por nuestra Policía Nacional, por un comando especial de la Dijín, se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país”, afirmó el “Tigre”.
El jefe de Estado vinculó a alias Bendito Menor con actividades de narcotráfico, extorsión y presiones contra habitantes de La Guajira y otros departamentos de la región Caribe.
“Hoy ha llegado el fin de las actividades criminales de este narcoterrorista que tenía azotada a La Guajira y al Caribe colombiano”, añadió en su declaración el presidente.
Según los reportes conocidos sobre la operación, el cerco se desplegó en una vivienda situada en el barrio Los Olivos, cerca del aeropuerto Almirante Padilla de Riohacha. La acción contó con participación de unidades de la fuerza pública y apoyo de inteligencia de Estados Unidos.

Pérez Toncel era identificado por las autoridades como jefe del frente Javier Cáceres de las ACSN. La estructura tiene presencia en áreas de La Guajira, Magdalena y Cesar, donde es señalada de actividades de control territorial ilegal, narcotráfico, extorsiones y otras economías criminales.
“Los que tienen que sentir pánico y terror son los delincuentes”, dijo De la Espriella
El discurso del presidente tuvo un tono de confrontación contra los grupos armados y las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
De la Espriella afirmó que las personas que no se sometan a la justicia enfrentarán la acción del Estado.
“Los que tienen que sentir pánico y terror son los delincuentes, porque aquellos que no se sometan terminarán de esta forma”, expresó el mandatario, que también sostuvo que su administración buscará impedir que las organizaciones criminales intimiden a la población.
El presidente afirmó que Colombia estuvo “arrodillada al crimen” y planteó que su Gobierno pretende invertir esa relación mediante operativos policiales y militares. En ese sentido, cuestionó los procesos de negociación con estructuras ilegales y fijó su posición frente a la política de seguridad.
“La paz en la que cree este Gobierno es la paz que se impone con la fuerza de las armas y las leyes de la República”, declaró. Añadió que, a su juicio, esa es la vía para establecer una paz “verdadera y duradera”.
Sus declaraciones coinciden con dos resoluciones ejecutivas firmadas el 3 de septiembre. En esos documentos, el Gobierno dio por terminada la Mesa de Diálogos de Paz con el Frente Guerrillero Comuneros del Sur y revocó las designaciones de los representantes oficiales en ese proceso.

El mandatario prometió respaldo a militares y policías
De la Espriella también dirigió parte de su intervención a los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía. Aseguró que respaldará a los uniformados durante los procedimientos contra las organizaciones criminales.
“Nunca más un soldado, un policía de la patria, será maltratado y humillado”, sostuvo el “Tigre”. Luego, el mandatario indicó que defenderá “la actividad” de los integrantes de la fuerza pública y agradeció el trabajo de quienes participaron en la operación contra alias Naín.
El presidente afirmó que el resultado en Riohacha responde a una decisión adoptada desde el comienzo de su mandato.
Según dijo el jefe de Estado, hace más de 20 días ordenó concentrar los esfuerzos de inteligencia y de la cúpula militar y policial sobre Pérez Toncel.
“Cuando el Estado se decide, los delincuentes siempre pierden”, afirmó. También señaló que su administración no permitirá alianzas entre funcionarios y organizaciones criminales.
La operación contra alias Bendito Menor dejó fuera de combate a uno de los hombres que las autoridades ubicaban entre los principales cabecillas de las ACSN.
Las autoridades deberán precisar los resultados judiciales y forenses del procedimiento, así como la situación de los dos menores recuperados durante la intervención.




