La muerte de Chiche Gelblung a los 82 años abrió una serie de homenajes en la televisión argentina y, entre ellos, sobresalió el recuerdo de Yanina Latorre sobre su vínculo con el periodista, con anécdotas de trabajo, admiración personal y una definición que marcó el tono de su despedida: “Yo estaba enamorada de él”.

Durante un diálogo al aire con Pía Shaw, la panelista repasó cómo recibió la noticia del fallecimiento y ubicó la pérdida en una dimensión más amplia. “Hoy fue un día muy triste para todos nosotros”, afirmó al comienzo de su intervención, antes de señalar que la muerte del conductor representaba un golpe “sobre todo para el periodismo”.

Según relató Yanina Latorre, se enteró de la muerte de Chiche Gelblung poco antes de las 8 de la mañana, a partir de un mensaje de Pía Shaw. A partir de ahí, ambas comenzaron a reconstruir en vivo sus experiencias con el periodista, mientras sumaban recuerdos de su paso por distintos ciclos de televisión.

Shaw explicó que trabajó “un año y pico” con él en América, en el programa Involucrados, junto a Mariano Iúdica, Débora Plager y Luis Ventura. En ese tramo, definió al conductor como alguien que dejó una marca en el oficio. Para la periodista, “cambió el periodismo, la manera de relatar y de contar historias” y se movía con la misma soltura entre temas de actualidad y espectáculos.

Yanina Latorre habló de la muerte de Chiche Gelblung y sorprendió con un recuerdo íntimo

En su despedida, Yanina Latorre describió a Gelblung como un profesional que combinaba perfiles distintos dentro de la televisión. Dijo que era “serio” y “buscador de primicias”, pero al mismo tiempo “totalmente disruptivo” y con rasgos de showman. En esa línea, sostuvo que le interesaba especialmente el mundo del espectáculo, incluso cuando encabezaba programas de corte periodístico.

La panelista recordó además que asistió como invitada a varios de sus ciclos y que entre ambos existía una relación cercana. En ese contexto, introdujo una de las frases más resonantes del homenaje al afirmar que, cuando comenzó a trabajar en televisión, “yo estaba enamorada de él”. Luego explicó que admiraba a los periodistas con ese perfil y que, después de conocerlo, Gelblung empezó a convocarla con frecuencia porque la consideraba una figura atractiva para sus programas.

Uno de los recuerdos centrales de su relato estuvo vinculado a su paso por Más Viviana, el ciclo que conducía Viviana Canosa en Canal 9. Latorre contó que hubo un período en el que la conductora dejó temporalmente el programa por un esguince y que, durante dos semanas, el lugar fue ocupado por Chiche Gelblung.

Yanina Latorre afirmó que la muerte de Chiche Gelblung fue un día triste y un golpe para el periodismo (Adrian Escandar)

Según su reconstrucción, desde el primer día el periodista imprimió su estilo al aire. Incluso recordó que hicieron una parodia sobre la lesión de Canosa en los pasillos del canal, en alusión a las reconstrucciones que Gelblung realizaba habitualmente en televisión. Para Latorre, “él era un tipo de avanzada para todo” y ese sello personal se trasladó de inmediato a la dinámica del programa.

En el mismo tramo, Yanina Latorre sostuvo que aquella parodia y el giro que tomó el ciclo derivaron en un conflicto con Viviana Canosa, quien, según su versión, se ofendió y no regresó al programa. “Nunca más volvió”, resumió al recordar ese episodio.

La panelista agregó que con el tiempo ambas hablaron de lo ocurrido y atravesaron etapas de enfrentamiento y reconciliación. Señaló que años después compartieron trabajo en radio y que volvieron a distanciarse a raíz de diferencias por una denuncia de pedofilia. En medio de ese repaso, también recordó otro episodio de tensión en aquella etapa televisiva, cuando —según contó— le pidieron que no luciera al aire un reloj más caro que el de la conductora. “Ese reloj no me lo saco”, afirmó que respondió en ese momento.

A lo largo de la conversación, Pía Shaw también subrayó el peso de Chiche Gelblung en el medio. Lo describió como un trabajador versátil, capaz de abordar distintas áreas informativas, y remarcó que su forma de narrar hechos de actualidad y espectáculos modificó códigos dentro de la pantalla.

Latorre coincidió con esa mirada al recordar que Gelblung producía buena parte de los segmentos que luego llevaba al aire y que construía escenas televisivas con un estilo propio. En su evocación final, insistió en esa capacidad para imprimir identidad a cada formato y resumió su admiración con una frase personal que atravesó toda la despedida: “No, Chiche fue hermoso”.