Una avalancha se desencadenó en el Cerro Chapelco, ubicado en San Martín de los Andes —provincia de Neuquén—, y por escasos metros no alcanzó a dos esquiadores que descendían por una ladera fuera de los límites habilitados del complejo invernal. El desprendimiento ocurrió en el sector posterior del filo, a casi 1.980 metros sobre el nivel del mar, en un área que no forma parte del dominio esquiable oficial.
El episodio, que ocurrió en la tarde del jueves, quedó documentado de manera casual por personas que se encontraban en las inmediaciones, según informaron ADN Sur y LM Neuquén. En las imágenes, que se viralizaron con rapidez en redes sociales, se aprecia cómo la masa de nieve gana velocidad en cuestión de segundos mientras los dos deportistas —que trazaban curvas en zigzag— quedan a escasa distancia.
Desde el propio entorno del centro de esquí, la salida ilesa de ambos se calificó como un golpe de suerte, dada la cercanía del desprendimiento, de acuerdo con Noticias de los Andes. Por fortuna, los esquiadores consiguieron alejarse a tiempo y llegar a una zona segura sin sufrir heridas. No se registraron víctimas ni personas lesionadas en el episodio.

Un elemento central del episodio es que ocurrió en el área conocida como “el filo”, en la parte posterior de la montaña. Se trata de un sector que no está habilitado para la práctica de esquí y que no recibe el trabajo de control y estabilización de nieve que sí tienen las pistas oficiales. Precisamente en esas zonas no controladas, el riesgo de desprendimientos es mayor.
Apenas detectado el desprendimiento, el personal del cerro puso en marcha el protocolo de seguridad previsto para estos casos. El objetivo fue impedir que otros esquiadores o visitantes se acercaran al área afectada mientras se evaluaban las condiciones del terreno. Gracias a esa reacción, el sector quedó acordonado sin que se registraran nuevos incidentes. Desde el complejo remarcaron la importancia de respetar las indicaciones del personal especializado y las restricciones establecidas en los sectores que pueden presentar riesgos.
Las autoridades del centro volvieron a insistir en la necesidad de permanecer dentro de las zonas permitidas y correctamente señalizadas, ya que las áreas fuera de pista pueden esconder riesgos que no siempre son visibles a simple vista.
Las avalanchas son un fenómeno propio de los ambientes de montaña: ocurren cuando una porción del manto de nieve pierde estabilidad y se desliza por la pendiente. Entre los factores que más influyen en su formación se encuentran la acumulación reciente de nieve, los cambios bruscos de temperatura, la acción del viento y la presencia de capas inestables.
Después de una nevada, el viento puede trasladar grandes cantidades de nieve hacia determinados puntos de una ladera, lo que genera acumulaciones que, dependiendo de la inclinación del terreno y de la adherencia entre las capas, pueden perder estabilidad. A eso se suma que la circulación de personas por sectores no habilitados también puede actuar como un factor desencadenante: el peso adicional es capaz de provocar el desprendimiento sobre un manto que ya presenta inestabilidad.
En paralelo al episodio, el Cerro Chapelco confirmó, según La Montaña, que la temporada de invierno se extenderá hasta el 30 de septiembre, lo que permitirá a residentes y turistas continuar disfrutando de la nieve y de la experiencia de montaña durante todo el mes. Desde el centro invernal remarcaron que la propuesta estará sujeta a las condiciones que presente la montaña.
Rescataron un grupo de montañistas varados por la nieve en Mendoza

Durante los últimos días de agosto, un temporal de nieve impactó la zona cordillerana de Mendoza. Esta mañana, la Dirección Provincial de Vialidad, con sus maquinistas, pudo habilitar tres kilómetros más del circuito de Vallecitos y efectuar el rescate de unos montañistas que seguían aislados y sin poder acceder a sus vehículos, conforme a lo informado oficialmente por el Gobierno de Mendoza.
Gracias a la operación se alcanzó el refugio San Bernardo, donde la acumulación de nieve había interrumpido el paso. El Gobierno provincial precisó que las recientes nevadas acumularon más de 10 centímetros en la base del circuito y superaron el medio metro de espesor desde San Bernardo en adelante, por lo que fue necesario un esfuerzo considerable para despejar el camino.
Al arribar al refugio, los trabajadores de Vialidad Mendoza encontraron a un grupo escuela de andinistas que estaba atrapado con sus carpas y equipo cerca de ese punto. Los montañistas, que no podían volver con sus vehículos ya que la nieve sobre la calzada bloqueaba el acceso, esperaban que las máquinas abrieran el camino para salir del área.



