
Una niña murió ahogada en una quebrada de Bugaba, Chiriquí, después de que la corriente la arrastrara en el sector de La Quinta, comunidad de Saratí.
El caso generó reacciones en redes sociales y llamados a no juzgar a sus padres.
La menor fue identificada como Lisbeth C. Palacios R., estudiante de tercer grado de la Escuela Mata de Bugaba, ubicada en el corregimiento de La Concepción.
Sus familiares localizaron el cuerpo en el cauce, pero los equipos de emergencia no lograron reanimarla.
De acuerdo con una versión difundida por una internauta, según el diario Critica, Lisbeth tenía autismo y se habría escapado de sus padres.

La mujer sostuvo que la niña pudo ingresar accidentalmente al río sin medir el peligro, aunque esa explicación no ha sido confirmada oficialmente y también circula entre residentes del distrito.
Cuando sus padres advirtieron lo ocurrido, la corriente ya arrastraba a la niña. Los familiares iniciaron la búsqueda y lograron ubicarla en el cauce de la quebrada.
Las unidades del Sistema Nacional de Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional y el Sistema Único de Manejo de Emergencias acudieron al lugar. Los socorristas le practicaron reanimación cardiopulmonar, pero Lisbeth no respondió y fue declarada muerta.
Familiares y amigos pidieron a la población evitar señalamientos contra los padres. Según allegados, ambos atraviesan una profunda afectación por la pérdida, especialmente la madre, a quien describieron como una mujer luchadora.
La Dirección Regional de Educación de la provincia de Chiriquí también expresó su pesar por el fallecimiento de la estudiante. En un comunicado, señaló que Lisbeth cursaba el tercer grado y extendió sus condolencias a sus familiares, compañeros, docentes y a la comunidad educativa.

La entidad aseguró que acompaña “en oración a su familia” y manifestó sus “más sinceras condolencias” a los seres queridos de la menor.
En otro caso ocurrido en la ciudad de Panamá, las autoridades continuaron este lunes con el operativo para localizar a un adolescente de 15 años arrastrado por una fuerte corriente en el sector 18 de Veranillo, en San Miguelito.
Después de más de 72 horas de búsqueda, los equipos de emergencia no lograron ubicarlo. El operativo incluyó recorridos por varios puentes y puntos de la ciudad, además de inspecciones en el mar.
Los rescatistas realizaron barridos en los puentes de Puente Rojo, en Samaria; el puente de la Cárcel de Mujeres; el puente de Los Gemelos, en Chanis; el puente de Campo Limberg, en Juan Díaz, y el puente de Costa del Este.
La búsqueda marítima contó con la lancha Niña Isis y una embarcación del Servicio Nacional Aeronaval. Una de las hipótesis de las autoridades es que la fuerza de la corriente pudo llevar al adolescente mar afuera.

Con la suspensión momentánea de las labores operativas, el caso quedó bajo investigación del Ministerio Público. Los familiares y las autoridades mantienen la expectativa de obtener información sobre su paradero.
Las autoridades solicitaron a pescadores, tripulantes de embarcaciones y ciudadanos informar de inmediato cualquier posible avistamiento relacionado con el adolescente.
A principios de agosto, un niño de cuatro años murió ahogado en el río de la comunidad Igandi-Aguas Claras, en la comarca Guna de Madugandí.
Según los informes preliminares, el menor acudió al río con su madre para bañarse alrededor de las 5:00 p. m. El niño se alejó nadando de la orilla y la mujer intentó rescatarlo cuando advirtió que se estaba ahogando, pero no pudo salvarlo.
El hecho provocó consternación entre los habitantes de Igandi, donde los residentes suelen acudir al río para bañarse. Las autoridades reiteraron el llamado a extremar las precauciones cerca de ríos y quebradas. También recomendaron no perder de vista a los menores durante este tipo de actividades.