Linda Jean Croteau, de 71 años, murió el 4 de septiembre en un hospital luego de recibir disparos de agentes del Departamento de Policía de Port Orange, en Florida.

Un día antes, la mujer había ingresado armada al vestíbulo de la dependencia, apuntado contra empleados civiles y efectuado un disparo hacia una zona donde había personal.

El episodio ocurrió el 3 de septiembre de 2026, poco después de las 8.00, en la sede del Departamento de Policía de Port Orange, ubicada en 4545 Clyde Morris Blvd.

Según la reconstrucción difundida por la dependencia, Croteau entró al área de registros con una pistola y habló con empleados civiles que trabajaban en ese sector.

Linda Jean Croteau, de 71 años, murió en un hospital después de recibir disparos de agentes del Departamento de Policía de Port Orange, en Florida (Captura de video)

La mujer apuntó el arma hacia los trabajadores y disparó una vez en dirección a una zona donde había personal. Ningún empleado civil ni oficial resultó herido.

La información inicial indicó que el tiro impactó cerca de la sección de propiedad y pruebas, donde había empleados al momento del ataque.

El video del tiroteo en el estacionamiento

Un video difundido por el Departamento de Policía de Port Orange registró el momento en que tres oficiales abrieron fuego contra la mujer en el estacionamiento (Captura de video)

Después de disparar dentro del edificio, Croteau salió por la entrada principal hacia el estacionamiento. Los oficiales que respondieron al reporte de un tiroteo activo le dieron órdenes repetidas para que soltara el arma.

Un video publicado por el Departamento de Policía de Port Orange muestra que la mujer continuó avanzando mientras sostenía la pistola. En esas imágenes se observa a los agentes ordenarle que se rindiera antes de que se produjera el intercambio de disparos.

Tres oficiales efectuaron varios disparos contra Croteau. Los agentes dejaron de disparar cuando ella soltó el arma, de acuerdo con la secuencia relatada por la policía y las imágenes difundidas por la propia dependencia.

Ya en el suelo, Croteau extendió una mano hacia la pistola mientras los oficiales mantenían las órdenes de rendición. Los agentes realizaron disparos adicionales y le brindaron asistencia de inmediato. Luego fue trasladada a un hospital, donde murió el 4 de septiembre.

La investigación y las primeras declaraciones policiales

El Departamento de Investigaciones de Florida quedó a cargo de la investigación del tiroteo para reconstruir lo ocurrido en la comisaría y determinar las circunstancias del accionar policial (WESH 2)

En la conferencia de prensa posterior al hecho, el jefe de Policía de Port Orange, Manuel Marino, había informado que la mujer había sido hospitalizada, aunque entonces dijo desconocer su estado de salud. La identidad de la sospechosa tampoco había sido revelada en esa instancia, a la espera de notificar a sus familiares.

La actualización posterior permitió identificarla como Linda Jean Croteau y confirmó su muerte. Esa información no estaba incluida en el reporte inicial del caso, que se concentraba en el ataque dentro de la sede policial y el posterior enfrentamiento con los agentes en el estacionamiento.

Marino explicó que no tenía acceso a todas las grabaciones de vigilancia y que las imágenes formarían parte de la investigación. Consultado sobre si la mujer había apuntado directamente a los oficiales antes de que abrieran fuego, respondió: “No tengo acceso todavía a todo el video de vigilancia, por lo que eso forma parte de la investigación en curso”.

El jefe policial también señaló que no podía confirmar qué tipo de arma portaba Croteau ni cuántas veces había sido herida. Tampoco informó si la dependencia había tenido contactos previos con ella o cuál podría haber sido el motivo por el que ingresó armada al edificio.

El Departamento de Investigaciones de Florida asumió la investigación del tiroteo. La agencia estatal deberá reconstruir lo ocurrido dentro del área de registros, revisar la secuencia registrada en el estacionamiento y determinar las circunstancias en las que los tres oficiales abrieron fuego.

La sección de registros permaneció cerrada después del ataque. Marino expresó preocupación por el impacto del episodio entre los empleados civiles que se encontraban en la dependencia y anticipó que recibirían asistencia junto con los agentes involucrados.

“No puedes esperar que algo así suceda dentro de tu propio edificio, un jueves a las 8 de la mañana”, afirmó Marino. El jefe policial destacó que ningún trabajador ni oficial resultó herido y sostuvo que la prioridad era acompañar al personal tras lo ocurrido.