
Una adolescente que cursa un embarazo de dos meses fue atacada a tiros en Quilmes Oeste y terminó internada luego de un episodio de violencia familiar vinculado a una disputa por un terreno.
La víctima, L. F., de 17 años, denunció que el conflicto llevaba meses, que ya había recibido amenazas y que el ataque ocurrió en una vivienda donde distintos familiares mantienen una pelea por la posesión del predio. Pese a que vive en la zona sur del Conurbano bonaerense, es oriunda de Santa Cruz, por lo que contó cómo fue lo sucedido a un medio patagónico.
Según su relato a La Opinión Austral, el ataque se produjo cerca de las 22 del jueves de la semana pasada, cuando fue con su pareja a la casa de su madre para cenar. En medio de la noche, se escucharon disparos y ella se comunicó con el servicio de emergencias. Luego salió al patio y, en ese momento, recibió los tiros.
El conflicto gira en torno a un terreno de la abuela de L. F., ubicado en Quilmes Oeste, donde viven distintos integrantes de la familia. Allí residen su madre, N. G., y otros parientes con los que mantienen una disputa por la posesión del lugar. En ese enfrentamiento, también aparecen González y Ortiz, a quienes la joven vinculó con las amenazas previas y con el ataque.

Según su testimonio, el agresor fue J. Ortiz, a quien identificó como hermano de S. González. “Me tiró dos tiros: uno me rozó y uno me dio en la espalda, atravesando hasta la panza”, afirmó la adolescente.
La joven aseguró que, después de ser herida, tuvo dificultades para ser trasladada porque el atacante y otros familiares le bloqueaban el paso. “Querían que yo me muera desangrada”, sostuvo. Finalmente, lograron evacuarla por la parte posterior de la vivienda y llevarla hasta un hospital.
El disparo no afectó el embarazo de la menor y, tras ser internada, contó que los médicos le realizaron una tomografía y una ecografía para determinar el alcance de las lesiones y verificar si el bebé había sufrido consecuencias. “Gracias a Dios, la ecografía salió bien”, dijo.
Sin embargo, aseguró que todavía tiene dificultades para caminar, sentarse y moverse con normalidad a raíz de la herida. “Estoy intentando caminar, porque al principio no estaba preparada para caminar. Me cuesta todavía”, señaló.
En relación con la investigación, la adolescente afirmó que J. Ortiz fue detenido después del ataque. También sostuvo que el padre de éste, A. Ortiz, a quien vinculó con el conflicto, permanece prófugo. La adolescente explicó que decidió hablar públicamente después de mucho tiempo de silencio por miedo. Aun con custodia y con uno de los acusados detenido, contó que le cuesta dormir y que revive lo ocurrido.
Los antecedentes de violencia familiar
Según contó la menor, antes del ataque ya habían presentado denuncias y se habrían dictado medidas perimetrales por los episodios de violencia. La adolescente sostuvo que durante mucho tiempo la familia no encontró una respuesta suficiente frente a las amenazas y agresiones que venía denunciando.
El enfrentamiento familiar ya aparecía ligado a otra causa penal. Uno de los tíos de la adolescente, B. Gómez, pareja de S. González, permanece detenido en una investigación por “intento de homicidio” relacionada con el mismo escenario de disputa.
A su vez, en una presentación realizada el 8 de diciembre de 2025 ante autoridades policiales de Quilmes, N. G. relató nuevas amenazas atribuidas a integrantes de las familias González y Ortiz, luego de ese episodio en el que Jeremías resultó herido.
La adolescente sostuvo que la discusión por el uso y la posesión del lugar fue creciendo hasta convertirse en un foco permanente de tensión. “Yo tuve que dejar el colegio porque, por ahí, llegaba una amenaza y a mí ya me daba miedo salir”, afirmó. También dijo que en varias ocasiones tuvo que resguardarse en comercios o pedir ayuda en la escuela ante el temor de sufrir una agresión cuando regresaba a su casa.




