
Un ciudadano de Singapur, Malone Lam, se declaró culpable en Washington por integrar y dirigir una conspiración criminal que robó más de USD 245 millones en bitcoin a una víctima de Washington, en un caso que las autoridades describen como uno de los mayores hurtos de criptomonedas en la historia de Estados Unidos.
Lam, de 22 años y residente reciente de Miami, fue arrestado el 18 de septiembre de 2025 en una vivienda de alquiler.
El acusado admitió su responsabilidad ante la jueza federal Colleen Kollar-Kotelly por un cargo de conspiración bajo la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado (RICO). Se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión, reportó Associated Press.
Hasta el momento, la magistrada no fijó la fecha de la sentencia, aunque sí dejó programada una audiencia de seguimiento para el 8 de diciembre de 2026.
La fiscal federal Jeanine Ferris Pirro afirmó en un comunicado: “Si construyen un imperio del cibercrimen, los encontraremos, desmantelaremos su operación y los haremos responsables. Este acusado dirigía una red internacional que se aprovechaba de las víctimas mediante el engaño, invadía su privacidad y robaba cientos de millones de dólares en criptomonedas”.

La maniobra se apoyó en engaños para vaciar una billetera virtual
De acuerdo con la acusación, Lam organizó una red internacional que operó al menos desde octubre de 2023 hasta mayo de 2025. El caso incluye a 18 imputados y, con la admisión de Lam, ya son 11 los que se declararon culpables.
Los miembros eran personas radicadas en California, Connecticut, Nueva York, Florida y otros países, con vínculos surgidos en plataformas de videojuegos en línea.
Los investigadores sostienen que el grupo contactaba a sus objetivos mediante técnicas de ingeniería social y, en algunos casos, con irrupciones en domicilios para obtener datos que permitieran acceder a billeteras de criptomonedas.

El acusado era quien identificaba a las víctimas y distribuía funciones entre los distintos miembros de la organización. Según el comunicado de la fiscalía, Lam usaba los alias “Anne Hathaway”, “$$$” y “King Greavy”.
Aunque el grupo ya había concretado otros robos por millones de dólares, la investigación terminó por alcanzarlo a raíz de una estafa cometida en agosto de 2024.
Dos presuntos cómplices se hicieron pasar por representantes de Google y de la plataforma de intercambio Gemini para convencer a un hombre de Washington, D.C. de entregar acceso a su Google Drive y revelar códigos de seguridad, precisó Associated Press.
Con esa información, Lam extrajo más de 4.100 bitcoin, valuados en más de USD 245 millones.
Uno de los implicados dejó una pista clave cuando abrió una cuenta en una plataforma de intercambio de criptomonedas sin ocultar su dirección IP, lo que permitió a los investigadores avanzar en la identificación de los sospechosos.
El dinero robado fue gastado en autos, relojes, aviones privados y clubes nocturnos
Tras el robo, Lam participó en el lavado de los activos sustraídos y en su conversión a efectivo.
Con esos fondos, los integrantes de la red pagaron servicios en clubes nocturnos de hasta USD 500.000 por noche, bolsos de lujo entregados en fiestas, relojes de entre USD 100.000 y más de USD 500.000, ropa de alto valor, casas alquiladas en Los Ángeles, los Hamptons y Miami, vuelos privados, seguridad particular y una flota de vehículos exóticos.

Entre las compras atribuidas a Lam figuran más de 30 autos, incluidos Porsche, Lamborghini y Ferrari personalizados, y un reloj de USD 2 millones. A su vez, habría gastado USD 569.000 en una sola noche en un club de Los Ángeles.
En una audiencia citada por Associated Press, cuando la jueza le preguntó si recordaba cuáles de esos vehículos había comprado personalmente, el acusado respondió: “Necesitaría algo de tiempo”.



