Un hombre de 63 años, identificado como John Butch, se prendió fuego el viernes por la tarde en el vestíbulo del edificio 315 Hudson Street, en el Bajo Manhattan, donde funcionan oficinas de Google, informaron fuentes policiales. La policía de Nueva York indicó que, por el momento, no hay un motivo claro detrás del hecho.
De acuerdo con NBC, Butch, residente de Brooklyn, ingresó al lobby alrededor de las 15:00 y se incendió. Fue trasladado a un hospital cercano con unidad especializada en quemaduras y se encuentra en condición estable; no se reportaron otros heridos.
La investigación quedó a cargo de las autoridades locales, que avanzan con el relevamiento de cámaras de seguridad del edificio y la toma de testimonios para establecer cómo se desarrolló la secuencia.
En ese trabajo, el punto de partida es reconstruir el ingreso al vestíbulo, el recorrido dentro del espacio y el momento exacto en el que comenzó el fuego.
Las fuentes citadas por los medios indicaron que el hecho ocurrió dentro de un inmueble con distintos inquilinos, un dato que influye en la pesquisa por dos razones: por un lado, porque obliga a precisar a qué sector intentaba dirigirse el hombre; por otro, porque requiere revisar protocolos internos de acceso y circulación, además del funcionamiento del sistema de seguridad y la respuesta ante una emergencia.
Qué se sabe del caso y las acusaciones

En el plano judicial, la policía informó que Butch fue acusado de daños a la propiedad, incendio provocado y puesta en peligro imprudente, de acuerdo con el reporte citado por medios locales. Esas imputaciones se apoyan en la evaluación preliminar del episodio dentro del edificio y en los riesgos asociados a iniciar un foco ígneo en un área de circulación.
En paralelo, las autoridades no precisaron si el hombre buscaba atacar de forma específica a Google. Esa definición, según el propio cuadro que describieron los investigadores, depende de la reconstrucción de su intención y de la identificación del espacio al que pretendía acceder.
Google, por su parte, difundió un comunicado que fue reproducido por la prensa: “Si bien el individuo parecía estar intentando acceder al espacio de otro inquilino en el edificio, mantenemos un contacto estrecho con las autoridades locales. Agradecemos la labor de los servicios de emergencia”.
La mención a un “otro inquilino” colocó el foco en el carácter compartido del inmueble. El edificio 315 Hudson Street concentra oficinas y dependencias, por lo que la investigación debe delimitar con precisión en qué sector ocurrió el hecho, qué accesos estaban habilitados en ese momento y qué áreas quedaron comprometidas durante el operativo posterior.
La versión sobre el acelerante y el traslado

Según New York Post, Butch habría utilizado un “acelerador de encendedores” para prenderse fuego y fue trasladado al Centro Médico Weill Cornell, donde recibió atención. Ese detalle, atribuido a la información citada por el diario, es considerado por los investigadores al evaluar el origen del fuego y los elementos empleados para iniciarlo.
El mismo medio indicó además que el edificio alberga la Oficina de Asuntos Internos del Departamento de Policía de Nueva York y que la policía confirmó que Butch no es empleado del organismo.
Esa precisión, siempre en el marco de la cobertura citada, apunta a descartar una relación laboral directa con esa dependencia, aunque la pesquisa sigue enfocada en qué buscaba hacer dentro del edificio.
Qué investigan las autoridades y cómo sigue el caso

En las horas posteriores, el foco de las autoridades se concentró en dos planos: por un lado, reconstruir con exactitud el itinerario del hombre dentro del vestíbulo —hora de ingreso, recorrido, puntos de detención—; por otro, determinar el impacto material del hecho en la propiedad, ya que una de las acusaciones informadas incluye daños al edificio.
En ese marco, la investigación incluye la revisión de registros internos y el análisis de las imágenes disponibles para establecer la secuencia completa del incidente.
También se apunta a precisar si el hombre intentó atravesar zonas de uso restringido o si buscó dirigirse a un área específica antes de que comenzara el fuego, tal como sugirió la declaración difundida por Google.
El caso se produjo en un área de alta circulación del Bajo Manhattan, donde edificios de oficinas comparten accesos y sistemas de seguridad con múltiples inquilinos.
En ese contexto, el episodio derivó en un operativo en el lugar mientras se completaban las tareas iniciales, se evaluaba el alcance de los daños y se aseguraba el ingreso al inmueble para el trabajo de peritaje y relevamiento.
Con los elementos difundidos hasta el momento por las fuentes citadas, la causa continúa abierta y a la espera de nuevas precisiones oficiales sobre la mecánica del hecho y el encuadre completo de la investigación.