La Fiscalía sostuvo que Alan Wotton atacó a Andrew Avery por una disputa por una herencia de 20.000 libras esterlinas y por su resistencia a dejar la casa de su hermana (Crédito: Solent)

Un jurado del Tribunal de la Corona de Portsmouth declaró culpable de asesinato al jubilado Alan Wotton, de 83 años, por matar a puñaladas a su sobrino Andrew Avery, de 65 años, el 29 de noviembre de 2024 en Gosport, Hampshire (Reino Unido), e incendiar después la casa en medio de una disputa por una herencia de 20.000 libras esterlinas.

Según The Sun, durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el hombre actuó movido por el resentimiento. Según la acusación, había elaborado un plan para matar a su sobrino porque no quería abandonar la vivienda de su hermana y porque creía que estaba siendo despojado de la herencia.

El origen del conflicto

Ante el tribunal se explicó que, tras la muerte de June, hermana del acusado y madre de la víctima, en 2023 Andrew Avery y su nieto James quedaron como albaceas del testamento para administrar los bienes y decidieron vender la casa de la mujer.

Wotton, que había viajado a Reino Unido desde Hungría para el funeral, acabó mudándose a esa vivienda. Más tarde, una vez vendida la propiedad en noviembre de 2024, su sobrino tomó la decisión de trasladarlo a otro lugar para vivir.

El Tribunal de la Corona de Portsmouth declaró culpable de asesinato a Alan Wotton por matar a puñaladas a su sobrino Andrew Avery en Gosport, Hampshire (Crédito: Solent)

Según se expuso en el proceso, Avery había organizado ese cambio de residencia. El jurado escuchó que su marido, John Portlock, le prestó 84.000 libras para comprar un piso donde su tío pudiera instalarse, mientras que la víctima aportó alrededor de 40.000 libras de su propio dinero para esa operación.

La fiscal Jodie Mittell KC dijo que el hijo de June no se limitó a pedirle a su tío que se marchara. “Por el contrario, el señor Avery había realizado una cantidad considerable de gestiones que permitirían a su tío mudarse a un piso en Stoke Road, en Gosport”, afirmó.

Reconstrucción del crimen en la vivienda

La acusación indicó que el 29 de noviembre de 2024 el hombre tenía previsto abandonar la casa de Exmouth Road. Ese día, la víctima acudió a la vivienda para ayudar a su tío, a quien se describió como una persona “frágil”.

Fue en ese contexto cuando ocurrió el ataque. La fiscal sostuvo ante el jurado que “no hay duda de que el Sr. Wotton asesinó al Sr. Avery” ese día y precisó que la víctima murió por múltiples heridas de arma blanca. Después del apuñalamiento, el acusado prendió fuego a la propiedad.

Andrew Avery organizó la mudanza de su tío y destinó unos 40.000 libras, mientras John Portlock prestó 84.000 libras para comprar un piso en Stoke Road, Gosport (Crédito: Solent)

Mittell detalló además la gravedad del ataque: “En total, presentaba 7 puñaladas en el torso y 4 más en la pierna izquierda, lo que suma un total de 11 puñaladas, y no hay duda de que el Sr. Wotton fue quien causó esas heridas”.

El tribunal también oyó que el acusado sufre una afección cardíaca, aunque ese dato no alteró la acusación principal presentada por la Fiscalía.

El acusado alegó defensa propia

Durante el proceso se indicó que Wotton sostuvo que actuó en “legítima defensa”. Sin embargo, la acusación rechazó esa versión y afirmó que él fue “el agresor y el atacante”.

Según lo escuchado en el tribunal, declaró a la policía que su hermana le había dejado 20.000 libras esterlinas en el testamento y que sentía que su sobrino intentaba quitárselas. Esa convicción fue presentada por la Fiscalía como parte del motivo del crimen.

La acusación afirmó que el 29 de noviembre de 2024 Alan Wotton apuñaló 11 veces a Andrew Avery en la casa de Exmouth Road y después incendió la propiedad (Crédito: Solent)

El acusado aseguró que Avery había ido a la cocina y había tomado un cuchillo, pero que luego no tuvo valor para apuñalarlo. Según se informó en el juicio, el propio agresor dijo después a la policía que lo había “golpeado en la boca, le había quitado el cuchillo y lo había rematado”.

También se reprodujo otra frase atribuida al asesino tras el hecho: “Se lo di a él, el cabrón”. Cuando se le preguntó si había tenido intención de matar a su familiar, respondió: “Probablemente, sí”.

Veredicto de culpabilidad y espera de sentencia

El jurado de Portsmouth declaró culpable a Wotton del cargo de asesinato al término del juicio. Además, ya constaba su admisión previa de culpabilidad por el incendio provocado de manera temeraria, con riesgo para otras personas.

Tras conocerse el veredicto, Simon Clark, del Servicio de la Fiscalía de la Corona, sostuvo que “Alan Wotton perpetró un ataque despiadado contra su sobrino antes de prender fuego a la propiedad”. Añadió que “la acusación reunió testimonios convincentes de testigos, pruebas forenses y confesiones hechas por el propio Wotton inmediatamente después del asesinato”.

Clark también afirmó que “Andrew Avery había estado ayudando a su tío y haciendo arreglos para su futuro. En cambio, perdió la vida en un acto de violencia horrible y totalmente innecesario”, según el artículo publicado en BBC.

Finalmente, señaló que esperaban que la decisión judicial aportara “algo de justicia” a la familia y a los seres queridos de la víctima. El asesino será sentenciado el 22 de octubre en el Tribunal de la Corona de Portsmouth.