Nairobi, 3 sep (EFE).- Un ciudadano extranjero fue detenido este jueves en Sudáfrica en los disturbios que comenzaron cuando un centenar de manifestantes antiinmigración se disponían a iniciar una "campaña de limpieza" contra un grupo de unos 400 migrantes que acampaban en la ciudad de Durban, informó la Policía del país.
"La Policía en KwaZulu-Natal está en proceso de registrar un caso contra un nacional extranjero que agredió a un oficial de policía con una piedra durante un enfrentamiento entre manifestantes y nacionales extranjeros que han estado acampando frente a la oficina de Asuntos Internos", indicó el cuerpo policial en un comunicado.
Según las autoridades, los disturbios empezaron cuando un grupo de manifestantes se dirigía a atacar a un grupo de los migrantes que acampaban en la zona tras huir de sus hogares por la violencia xenófoba que ha azotado al país en los últimos meses.
"La policía tenía un despliegue suficiente e intervino para restablecer el orden. Durante el alboroto, se lanzaron piedras por los alrededores, y una lanzada por un nacional extranjero impactó en un oficial de policía. La policía tuvo que usar fuerza mínima de gestión de multitudes proporcional para manejar la situación y se ha restaurado la calma", añadió la Policía.
Medios locales publicaron que la acción fue planificada por el grupo March and March, uno de los principales abanderados del movimiento antiinmigración en el país.
También se han reportado un número de heridos sin especificar, incluida una mujer que sufrió una fractura de pierna.
La tensión continúa creciendo en el país tras la ola de ataques xenófobos y protestas en principio dirigidas contra la inmigración ilegal, pero que han resultado en violencia e incluso muertes contra migrantes africanos.
Los grupos antiinmigración culpan a los migrantes de los problemas económicos de Sudáfrica, la deficiente prestación de servicios públicos y las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y educación en instalaciones públicas.
En torno a 180.000 africanos procedentes de Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania o la República Democrática del Congo (RDC) han sido repatriados a sus países de origen, según los datos oficiales proporcionados por los respectivos gobiernos.
Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas violentas en varias ocasiones en los últimos años con decenas de muertos, especialmente en los barrios más vulnerables. EFE



