Montevideo, 31 ago (EFE).- La película 'Un cabo suelto' representará a Uruguay en los premios Óscar y Goya del próximo año, según anunció la Academia de Cine del país suramericano.
En un comunicado difundido este lunes, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas del Uruguay señaló que seleccionó el largometraje de Daniel Hendler para competir en la categoría Mejor Película Internacional.
"Con esta selección, el cine uruguayo suma su postulación número 26 a los Óscar desde 1992. Pero hay una novedad: es la primera vez que la elección la realiza una academia integrada exclusivamente por profesionales del cine. La selección la realizó una comisión integrada por once integrantes de distintas ramas de actividad de la academia en un proceso de varias semanas de trabajo", detalló.
En 2025, luego de que fuera estrenada en la Mostra de Venecia, el cineasta, guionista y actor uruguayo Hendler presentó en la sección Horizontes Latinos del Festival Internacional de Cine de San Sebastián la película 'Un cabo suelto' para luchar por la Concha de Oro.
La película marcó el regreso del reconocido actor y realizador uruguayo con un atípico 'thriller' en clave de comedia, que reflexiona sobre la posibilidad de reescribir el destino.
Sergio Prina y Pilar Gamboa protagonizan esta película que se sitúa en la frontera de varios géneros: comedia romántica, western, road-movie y suspense policial, y sigue la historia de un cabo de la policía argentina (Prina) que inicia un viaje en busca de cambiar su vida y escapando de dos compañeros de la institución.
También cuenta con la participación del reconocido actor uruguayo César Troncoso.
"Al inicio creo que yo tenía una imagen que era la de un tipo vestido de policía probando quesos en un puesto de una ruta. Y me gustaba esa imagen, quizá por el absurdo que tenía lo del queso y el policía o porque intuía que ahí podía haber una historia oculta, interesante", señaló Hendler en una entrevista con EFE en 2025.
El director decidió darle espacio a esa idea y vio como iba surgiendo el filme y al mismo tiempo como podía leerse en varios planos, el de las personas que le persiguen, que Hendler interpreta como "sus propios demonios de alguna manera, porque él está tratando de borrar sus huellas y de limpiar su pasado".
Sobre la película, agregó: "Cuenta también la imposibilidad que tenemos de hacer un ejercicio de reseteo total, de convertirnos en alguien nuevo, pero al mismo tiempo la oportunidad que tenemos y a veces no vemos". EFE