La historia de Florencia comenzó con una búsqueda que duró más de dos décadas. Nacida en 1975 en la Ciudad de Buenos Aires, creció sin la presencia de su padre, a quien su madre nunca volvió a ver tras el nacimiento. Durante años, solo contó con el nombre completo de su progenitor y el deseo de conocer su identidad. Pero todo cambió en 2001.
Así encontró a su padre por televisión
Impulsada por la necesidad de encontrar sus raíces, Florencia se contactó con la producción del programa de televisión “Gente que busca gente”. La producción logró ubicar a quien podría ser su padre biológico y organizó el reencuentro, que se concretó en los estudios de América TV durante Semana Santa de ese año.
El primer contacto fue a través de una pantalla, donde el hombre reconoció públicamente que había tenido una hija en 1975 y que, por circunstancias de la vida, se había alejado de la madre y nunca más la había visto.
A partir de ese momento, Florencia fue incorporada a la vida de su padre, quien la presentó ante familiares y amigos como su hija. La relación se consolidó con visitas frecuentes a la casa del hombre en Gonnet, donde conoció a su esposa, hijos y primos, y fue recibida con afecto por toda la familia.
El camino judicial para el reconocimiento de la filiación
En septiembre de 2025, Florencia inició una demanda de reclamación de filiación extramatrimonial post mortem contra los herederos de Ricail, ya fallecido. Solicitó que la Justicia reconociera el vínculo y ordenara la inscripción correspondiente.
Los herederos participaron del proceso. Uno de ellos reconoció expresamente a Florencia como hija de su padre, mientras que el otro hermano aceptó hacerse una prueba de ADN, y aclaró que no le correspondía a él efectuar el reconocimiento legal.

Durante el proceso, se produjeron pruebas testimoniales y, especialmente, una pericia genética realizada por el Laboratorio de Diagnóstico Molecular.
El informe, firmado por especialistas y verificado por la Asesoría Pericial departamental La Plata, arrojó un índice de paternidad probada del 99,9999%, confirmando el vínculo biológico entre Florencia y el hombre en cuestión.
El fallo que cerró la historia
El 2 de septiembre pasado, el Juzgado en lo Civil y Comercial N°14 de La Plata dictó sentencia definitiva.
El juez Nicolás Jorge Negri hizo lugar a la demanda y declaró el vínculo paterno-filial entre María Florencia y R. R., nacida el 7 de junio de 1975.
La resolución ordenó la inscripción correspondiente en el registro civil, dejando constancia de la filiación y permitiendo a Florencia elegir el apellido con el que desea ser inscripta. Además, le dio la posibilidad de reclamar la herencia.


