Gabriel Omar Batistuta, uno de los máximos emblemas de la selección argentina y artillero histórico hasta la irrupción de Lionel Messi, volvió a jugar al fútbol en un evento organizado por la Fiorentina en Italia. El Batigol, que en los últimos años afrontó varias cirugías que pusieron en riesgo su salud, en busca de volver a caminar con normalidad y mejorar su calidad de vida, se mostró en óptimas condiciones a sus 57 años y hasta se dio el lujo de marcar dos goles que lo emocionaron.

En una de las conquistas, el santafesino se sacó de encima dos rivales, descargó para el francés Franck Ribery, quien lo asistió, y se la cuchareó al arquero con mucha clase. Su otro tanto fue tras recibir en posición de goleador, a la altura del punto de penal, y ensayar un amague frente al ex arquero Christian Abbiati, antes de ubicar el balón contra un palo.

El ex goleador fue una de las figuras estelares del evento en el que también estuvieron los argentinos Javier Zanetti, Juan Sebastián Verón y Gonzalo Rodríguez, el otro que representó a la Fiorentina en su centenario. Entre las leyendas estuvieron además Francesco Totti y Roberto Baggio, más otras figuras históricas del fútbol italiano. Bati se despachó con un doblete en el arco que prefería convertir cuando era futbolista en el estadio Artemio Franchi: “Gané el sorteo y elegí ir hacia esa portería porque la siento familiar”.

La emoción de Batistuta al volver a convertir en el centenario de la Fiorentina

Más tarde, admitió sobre su estado físico: “Sinceramente no estoy en forma para jugar, pero no podía no venir a la fiesta de la Fiorentina. Sé lo que significa todo esto para la ciudad, para los hinchas, así que no podía faltar, también porque para mí es hermoso celebrar los 100 años. Soy parte de estos 100 años, así que quería estar presente”.

En septiembre de 2019, el ex centrodelantero de Newell’s, River y Boca, se sometió a una operación de tobillo izquierdo en Suiza: “Espero no tener dolor cuando estoy sentado y después poder caminar, esquiar o jugar un poco al golf. La intención es sacar el dolor. Son secuelas de fútbol. Fue así, di todo lo que tenía, no me queda nada. Estoy caminando los últimos 15 días con este tobillito, después quién sabe dónde lo pondré”. También había hecho un tratamiento para calmar los dolores en su pierna derecha que se extendió por cuatro años.

Unos años antes, en una entrevista televisiva, había confesado: “Dejé el fútbol y de un día para otro no podía caminar más. No al mes, a los dos días no podía caminar. Me oriné en la cama, teniendo el baño a tres metros, porque no me quería levantar”. Finalmente, pudo disminuir el malestar con un tratamiento que consistió en una fijación en el tobillo. Su recuperación fue óptima, al punto tal que al tiempo volvió a realizar actividad física de forma esporádica y hasta se mostró en un partido en Monza donde sorprendió a todos. “Hoy hice un esfuerzo para poder jugar, no debería hacer esto, pero el espíritu del juego es más fuerte y no pude resistirme a jugar este partido”, había mencionado en esa oportunidad.

Gabriel Batistuta camina por el terreno de juego con la camiseta número nueve mientras los espectadores en la tribuna lo aplauden.

En una entrevista post partido, al argentino le mencionaron el “amor” que le tiene el público de la Fiore, y respondió: “He sentido su amor y evidentemente ellos sintieron lo que yo siento por ellos, así que es recíproco y espero que sea así hasta el final. El amor que tiene la ciudad por este equipo es increíble, pocas veces visto en otras partes del mundo. Estoy muy feliz de haber sido parte de esto. ¿Qué es la Fiorentina? No busques explicaciones, entiéndela, siéntela y basta”.

Después de debutar en Newell’s, Batistuta tuvo un breve paso por River hasta que llegó a Boca. Del Xeneize viajó rumbo al fútbol italiano y se llevó sus goles a Florencia. Después de nueve temporadas en la Fiore, donde ascendió, ganó una Copa Italia y una Supercopa Italia, además de convertir 207 goles en 333 partidos, se mudó a la capital: en la Roma pudo ganar el Scudetto y tras dos años se mudó a Milán para jugar con la camiseta del Inter. Se retiró en 2005 en el Al-Arabi, de Qatar.

Vestido con la camiseta de la Albiceleste, el Bati se consagró campeón de la Copa América en dos ocasiones -ganó los títulos en Chile 1991 y Ecuador 1993- y marcó 56 goles en 78 partidos disputados con la Mayor, lo que lo mantuvo en el primer lugar de la tabla de máximos anotadores hasta que Lionel Messi lo superó.

GALERÍA DE IMÁGENES

El ex futbolista italiano Roberto Baggio posa junto al exfutbolista argentino Gabriel Batistuta en el vestuario del club FiorentinaGabriel Batistuta saluda a los asistentes en un estadio luciendo la camiseta oficial de la FiorentinaBatistuta y Baggio hicieron el saque inicial en el partido de celebración de la Fiorentina por su centenarioGabriel Batistuta saluda a los asistentes con el puño levantado durante una aparición en un estadio de fútbolLa emoción del histórico 9 de la Fiorentina en Florencia