
Una jubilada de 93 años murió este viernes por la tarde en la localidad de Santa Ana, provincia de Misiones, después de ser atacada por un perro dogo en el patio trasero de una vivienda. La Policía investiga cómo ingresó al lugar y en qué circunstancias se produjo la agresión.
El episodio ocurrió ayer por la mañana en un inmueble ubicado sobre la calle Krieger, entre Stevenson y la colectora de la Ruta Nacional 12. La víctima fue atacada después de ingresar a la parte posterior de la propiedad por motivos que todavía no fueron establecidos. En ese sector se encontraba el animal y, de acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, la atacó y le provocó lesiones de gravedad.
Fuentes policiales informaron que alrededor de las 15:30 la mujer sufrió un paro cardiorrespiratorio que derivó en su muerte, pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar realizadas por el personal sanitario. La mujer había sido trasladada primero al hospital de Santa Ana y luego derivada al Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, en Posadas, por la gravedad de las heridas.
Cómo fue el ataque
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, al momento del ataque la dueña de la casa no se encontraba en el lugar, quien tomó conocimiento de lo sucedido más tarde y llevó a la víctima en su vehículo particular hasta el centro de salud local.
La investigación quedó a cargo del personal de la Comisaría de Santa Ana, dependiente de la Unidad Regional XIII de la Policía de Misiones.
La Justicia deberá determinar si la víctima ingresó con autorización al inmueble, si el perro estaba debidamente resguardado y qué medidas de seguridad existían para evitar un ataque.

Mientras tanto, el dogo permanece bajo custodia de sus dueños mientras avanzaban las pericias y se aguardaban nuevas declaraciones.
El caso reabrió el debate sobre la responsabilidad de los dueños de perros de razas consideradas potencialmente peligrosas o de gran porte. Aunque las normativas varían entre provincias y municipios, en general se exige a los propietarios garantizar medidas de contención, cercos seguros y supervisión permanente, sobre todo cuando los animales permanecen en espacios a los que pueden acceder terceros.
Un caso similar en Neuquén
Una mujer fue atacada por un dogo en Colonia Rural Nueva Esperanza, en Neuquén, y sufrió lesiones graves en un brazo. El episodio ocurrió el domingo pasado cerca de las 13.30, cuando regresaba a su casa.
Tras la mordedura, un vecino auxilió a Rocío y la llevó al Hospital Dr. Horacio Heller, donde recibió atención médica. La víctima contó que, desde entonces, tiene dificultades para salir de su domicilio por temor a volver a cruzarse con el animal.
La joven relató que iba acompañada por su hermana y su hijo de 16 meses cuando se inició un conflicto entre perros. Dijo que se quedó inmóvil al advertir la presencia del dogo, pero el animal se lanzó sobre ella en segundos: “Mi único reflejo fue poner el brazo antes de que me agarre la cara”.
Según su testimonio, el ataque le causó dos heridas: “Me arrancó dos pedazos de piel y me dejó dos agujeros”.