Comprar por Internet sin gastar dinero es la propuesta de las tiendas de dopamina, una nueva tendencia digital que empezó a difundirse en Corea del Sur. Se trata de sitios y aplicaciones que simulan el proceso de una compra, con pedidos ficticios que nunca se cobran ni se entregan.

Conocidas como dopamine sites, por su nombre en inglés, estas plataformas buscan reproducir la satisfacción que puede generar el proceso de elegir algo y esperar su llegada.

Para eso, imitan las pantallas de los comercios electrónicos y las aplicaciones de delivery, con carritos que se llenan y entregas que existen únicamente dentro de la simulación.

Tiendas de dopamina: así es la nueva tendencia de Internet que permite jugar a comprar online sin gastar un peso. (Imagen: ChatGPT)
Tiendas de dopamina: así es la nueva tendencia de Internet que permite jugar a comprar online sin gastar un peso. (Imagen: ChatGPT)

Cómo funcionan las tiendas de dopamina

El funcionamiento parte de una costumbre natural para quienes compran por Internet: recorrer un catálogo y agregar artículos al carrito. A partir de ahí, los simuladores permiten avanzar por las etapas del pedido sin concretar una transacción.

En la app FakeEats, esa lógica se aplica a los pedidos de comida. El usuario elige platos de restaurantes ficticios, arma su pedido y observa el recorrido de un repartidor virtual sobre un mapa. La simulación dura unos 12 minutos y termina con una pantalla que muestra una estimación del dinero que habría gastado.

Para sostener esa apariencia de delivery, el servicio incorpora fotografías, menús y calificaciones, rachas de uso y logros que permiten desbloquear nuevos locales dentro de la aplicación.

Además del delivery, hay propuestas que abarcan otros rubros. Una de ellas es PeykMart, desarrollada en Filipinas. La plataforma se presenta como una herramienta para hacer una pausa ante las compras impulsivas y permite seleccionar artículos y completar un pago ficticio.

Su catálogo reúne productos de distintas categorías, entre ellas tecnología, ropa y decoración, e incluye variantes de talle o color y genera una dirección de entrega falsa.

¿Por qué se las llama Tiendas de dopamina?

El nombre alude a la dopamina, un neurotransmisor que participa en la motivación y la búsqueda de recompensas. Las plataformas toman esa asociación para presentar las compras simuladas como una forma de satisfacer el deseo de pedir algo sin realizar el gasto.

Estas apps permiten a los usuarios mirar productos y recrear un pedido sin la presión de pagarlo. Muchos usuarios, en las calificaciones, aseguran que estas plataformas ofrecen una opción que ayuda a aliviar el estrés de la vida diaria.

La idea de satisfacer ese deseo también aparece en la presentación de FakeEats, que afirma que su simulación puede ayudar a controlar los impulsos de pedir delivery.

Qué funciones son pagas y qué datos registran las aplicaciones

La ausencia de cobros por los pedidos ficticios convive con modelos de suscripción. Por ejemplo, FakeEats brinda gratis la experiencia básica de elegir comida y seguir la entrega, mientras reserva funciones adicionales para su versión Pro. Entre ellas figuran estadísticas más detalladas, alertas y acceso a otros restaurantes simulados.

Por otra parte, el uso de estas aplicaciones puede generar registros y hábitos de actividad de los usuarios. En su política de privacidad, FakeEats declara que recopila datos sobre las funciones utilizadas y la frecuencia de las sesiones, asociados a un identificador aleatorio del dispositivo. También obtiene una ubicación aproximada a partir de la dirección IP y la zona horaria.

Sin embargo, la empresa sostiene que no vende esos datos ni los comparte con anunciantes. Para la ubicación precisa, utilizada en el mapa del reparto ficticio, indica que solicita permiso y que no guarda las coordenadas GPS en sus servidores. Quien rechace ese acceso puede usar la simulación con una zona predeterminada.