
A los 46 años, Brett Goldstein entrena con pesas tres veces por semana en Nueva York bajo la supervisión del entrenador personal y fundador de Aesthetic Lab en Nueva York, Victor Del Valle. Según contó a Men’s Health, su rutina se basa en supersets con cargas elevadas y exige varias jornadas de recuperación muscular.
Los días sin entrenamiento de fuerza no son de descanso total. Según informó el medio, procura mantenerse activo a diario a través de caminatas o salidas para correr. A eso suma una sesión semanal de Pilates en reformer como complemento de movilidad y acondicionamiento físico general.
La combinación entre trabajo de fuerza de alta intensidad y actividad más moderada en los días de recuperación es, según el actor, lo que sostiene su estado físico actual.
Cómo empezó su entrenamiento
El vínculo de Goldstein con el gimnasio comenzó hace aproximadamente diez años, cuando se preparó para interpretar a un superhéroe en la película Superbob. En aquel momento, la motivación fue estrictamente profesional: el rol exigía una presencia física que el actor no tenía en ese entonces.

Con el tiempo, el entrenamiento dejó de ser una exigencia del set para convertirse en una práctica sostenida principalmente por sus efectos sobre la salud mental. “Tengo que hacer ejercicio todos los días o me vuelvo loco”, afirmó en declaraciones a Men’s Health, medio británico. “Seguí entrenando porque realmente me ayudó en la cabeza”.
La preparación para una escena en la playa junto a la actriz y cantante Jennifer Lopez en la película Office Romance representó otro cambio en su historial deportivo. Según detalló Men’s Health, fue en ese contexto cuando uno de sus entrenadores anteriores lo instó a levantar más peso y a entrenar con mayor intensidad. Ese enfoque, más exigente y orientado al rendimiento, fue el que Goldstein trasladó a Nueva York y consolidó en su trabajo actual con Del Valle.
En qué consisten los supersets
Los supersets constituyen el formato central y predominante dentro de su rutina de entrenamiento, ya que permiten acumular un volumen de trabajo elevado en sesiones más cortas debido a que eliminan completamente los períodos de descanso entre los diferentes ejercicios.
Cuando estos supersets se combinan y se ejecutan utilizando cargas altas, tal como ocurre en el caso del actor, el resultado es un estímulo muscular considerable que requiere una recuperación proporcional al esfuerzo realizado. Esta metodología se utiliza de manera habitual entre deportistas que buscan maximizar tanto la hipertrofia como la resistencia muscular en periodos de tiempo reducidos y con ventanas de entrenamiento acotadas.

En la actualidad, las escenas en las que aparece sin camisa siguen formando parte de su trabajo habitual. “Estar sin camiseta en producciones definitivamente te hace pensar: ‘Sí, realmente necesito entrenar’”, reconoció el actor en una entrevista con Men’s Health.
A pesar de esto, Goldstein subraya que la apariencia física no se encuentra entre los principales motivos de su rutina. La constancia y la disciplina que mantiene desde Superbob responden al bienestar que el ejercicio físico le genera fuera de los rodajes.
Una práctica que llegó para quedarse
El equilibrio entre disciplina y propósito que describe Goldstein refleja un enfoque cada vez más extendido entre actores de su generación: entrenar no como preparación puntual para un papel, sino como práctica permanente integrada al estilo de vida.
A diferencia de transformaciones físicas asociadas a personajes específicos y luego abandonadas, el actor dejó en claro que su compromiso con el movimiento no depende de las exigencias del guion.
Con más de una década de constancia y una estructura semanal consolidada entre fuerza, cardio y trabajo de movilidad, su rutina funciona como un sistema integral que no muestra señales de detenerse.