
Una manifestación pacífica contra el maltrato animal y las corridas de toros en Mérida, Yucatán, terminó entre insultos, amenazas y confrontaciones verbales después de que un grupo de defensores de la tauromaquia acudió al mismo punto donde se encontraban los activistas.
Los hechos ocurrieron el domingo 30 de agosto en el Monumento a la Patria, sobre Paseo de Montejo. La protesta animalista había sido convocada para respaldar los recursos legales promovidos por organizaciones como Animal Heroes y PETA Latino, que han derivado en la cancelación de corridas de toros en municipios de Yucatán cuando éstas contemplan actos de violencia, tortura o sacrificio de los animales.
Al lugar también llegó un contingente considerablemente mayor de simpatizantes de las corridas de toros. De acuerdo con los reportes locales, la presencia de ambos grupos elevó rápidamente la tensión y obligó a elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán (SSP) a intervenir para proteger a los manifestantes animalistas y evitar que la confrontación escalara a agresiones físicas.
Taurinos confrontan a animalistas durante protesta en Mérida
Según La Jornada Maya, los activistas habían anunciado con anticipación su concentración contra el maltrato animal. Sin embargo, simpatizantes de la tauromaquia organizaron un encuentro para el mismo día, hora y lugar. Una vez reunidos en el Monumento a la Patria, integrantes del contingente taurino se acercaron al grupo animalista.
Quadratín Yucatán reportó que los taurinos cruzaron hacia el sitio donde se encontraba el grupo encabezado por la activista Elsa Arceo y que, debido a la diferencia numérica entre ambos contingentes, los defensores de los animales quedaron rodeados y fueron protegidos por policías estatales.
Entre los momentos de mayor tensión estuvo la intervención del ex torero Michel Luis Carlos Lagravere Peniche, conocido como “Michelito”, quien lanzó insultos y retó a uno de los activistas a encontrarse detrás del monumento, expresión interpretada como una amenaza de confrontación física. Otros reportes periodísticos señalaron que integrantes del contingente animalista también habían recibido advertencias de que serían golpeados o incluso de que se liberaría un toro para atacarlos.
La presencia policial evitó que el incidente escalara. Los agentes formaron un perímetro para resguardar a los animalistas, mientras el contingente taurino continuó su movilización por Paseo de Montejo, acompañado incluso por algunos caballos, hasta dispersarse posteriormente en calles del centro de Mérida.
Por su parte, representantes del movimiento taurino defendieron su derecho a manifestarse. Marco Mendoza Bastarrachea, identificado como abogado y vocero del contingente, sostuvo que su movilización tenía carácter pacífico y que existía espacio para que ambos grupos expresaran sus respectivas posturas.
¿Por qué se manifestaron los animalistas contra las corridas de toros?
El nuevo enfrentamiento entre taurinos y animalistas en Yucatán ocurre en medio de una disputa judicial y social por la celebración de corridas y otros eventos tradicionales que involucran animales.
La protesta del domingo buscaba respaldar los amparos federales promovidos por Animal Heroes y PETA Latino, recursos que han conseguido frenar espectáculos taurinos en al menos cuatro municipios cuando éstos implican actos de tortura o el sacrificio de toros.
Los defensores de la tauromaquia, por su parte, han argumentado que las restricciones judiciales afectan las tradiciones, costumbres, economía y fuentes de empleo relacionadas con estas actividades en diferentes comunidades de Yucatán. Días antes de la movilización, colectivos taurinos habían convocado a marchar precisamente en respuesta a suspensiones judiciales relacionadas con festejos en Temozón, Tixkokob y Muna.
Elsa Arceo planteó durante la protesta que el objetivo de los animalistas es avanzar hacia un modelo en el que las corridas, en caso de mantenerse, no impliquen violencia, tortura ni la muerte del toro, similar a las restricciones adoptadas previamente en la Ciudad de México.
Muertes de animales en fiestas tradicionales de Yucatán avivaron las denuncias por maltrato
La discusión sobre el maltrato animal en Yucatán no se limita a las corridas de toros. En mayo de 2025, la muerte de dos animales durante eventos tradicionales en distintos municipios provocó cuestionamientos de organizaciones animalistas sobre las condiciones en las que se desarrollan estas celebraciones.
Uno de los casos ocurrió en Temozón, donde un toro murió tras sufrir una lesión en el cuello al momento de ser ingresado al ruedo. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron cómo el animal fue introducido al espacio por varios vaqueros y posteriormente cayó al suelo. El incidente generó críticas contra los organizadores y las autoridades responsables de permitir el evento.
Otro episodio se registró en Dzidzantún, donde una yegua murió después de participar en una cabalgata realizada en el contexto de las fiestas tradicionales de Yobaín. El recorrido ocurrió bajo temperaturas superiores a los 42 grados Celsius y, de acuerdo con información recabada entonces, el animal presentó síntomas de un golpe de calor y murió minutos después de ser bajado de un remolque.
Activistas denunciaron en ese momento posibles condiciones de negligencia y reclamaron una mayor intervención de autoridades municipales y estatales para evitar que animales sean expuestos a situaciones extremas durante fiestas públicas.
Elsa Arceo señaló entonces que Kanasín concentraba alrededor de la mitad de las denuncias por maltrato animal en el estado, mientras que entre los municipios con incidencia también mencionó a Mérida, Tekax, Tizimín, Valladolid y Telchac Pueblo.
Estos antecedentes forman parte del debate que actualmente enfrenta a organizaciones animalistas y sectores que defienden las corridas y otros espectáculos como parte de las tradiciones yucatecas. Tras los incidentes registrados este domingo en Mérida, los activistas aseguraron que mantendrán sus acciones para buscar que se eliminen prácticas que impliquen maltrato, tortura o muerte de animales bajo el argumento de preservar usos y costumbres.