A sus 80 años, Sylvester Stallone sigue siendo un símbolo del cine de acción y no baja los brazos cuando se trata de cuidar su físico. El actor, famoso por sus papeles en “Rocky” y “Rambo”, reconoció que cada año se le hace más difícil entrenar, pero insiste en que dejar de moverse no es una opción.
En una entrevista con The Wall Street Journal, Stallone repasó el costo físico de décadas de acción: “Pasé por cinco operaciones de espalda, dos de hombro, tres fusiones cervicales y las dos rodillas: soy biónico. Pasé de levantar pesas convencionales a entrenar principalmente con bandas eléctricas y cables”, detalló.
El ejercicio como terapia y la importancia de no detenerse
Para Stallone, el entrenamiento es mucho más que una cuestión estética. “Antes de escribir necesito estirarme, empezar a moverme y poner el cuerpo en marcha, porque no hay nada peor que sentarse como si estuvieras decrépito y encogido después de haber pasado toda la noche en posición fetal”, explicó.

El actor compartió en sus redes sociales que, aunque entrenar a su edad es cada vez más difícil, considera fundamental seguir adelante: “Cada año es más y más difícil, pero esa es la razón por la que hay que seguir dándole fuerte. Sangre, sudor y lágrimas”, escribió en Instagram.
El gimnasio, su “santuario” y la motivación para seguir
Stallone también definió al gimnasio como su “santuario” y “la iglesia”, un espacio donde busca superarse y prepararse para los desafíos. “Rezamos para ser mejores, para sentirnos mejor físicamente y para tener la fuerza que nos permita alcanzar los objetivos sintiéndonos confiados y preparados para encarar cualquier desafío”, expresó.
A pesar de las lesiones y el paso del tiempo, Stallone no piensa en detenerse. El actor cumplió 80 años el 6 de julio y, aunque no volverá a interpretar a John Rambo en la precuela, sí participa del proyecto como productor ejecutivo.




