Nairobi, 8 sep (EFE).- Sudáfrica cifró este martes en algo más de 86.000 el número de migrantes africanos repatriados en los últimos meses, una cifra que palidece ante los casi 180.000 retornos notificados en total por los gobiernos de los países de origen, en el marco de la ola de xenofobia contra migrantes africanos.

"Un total de 86.596 nacionales extranjeros fueron procesados ​​para deportación y repatriación a través de operaciones coordinadas de aplicación de la ley" entre el 14 de junio y el 20 de agosto pasados, dijo la ministra de Justicia y presidenta del Comité Interministerial (IMC, en inglés) sobre Migración, Mmamoloko Kubayi, en una rueda de prensa en Pretoria.

Los datos de las autoridades sudafricanas indican que los malauíes constituyen el mayor grupo de extranjeros repatriados, seguidos de los zimbabuenses y los mozambiqueños.

La cifra aportada por Pretoria es menos de la mitad de los casi 180.000 regresos que suman, en total, las repatriaciones reportadas por diferentes países africanos.

Entre ellos están Zimbabue (más de 115.000), Malaui (56.723), Mozambique (2.071), Kenia (472), Uganda (1.030), Ghana (1.964), Nigeria (1.490), Tanzania (173) o la República Democrática del Congo (121).

"El 90 por ciento de los extranjeros repatriados entraron al país ilegalmente", añadió la presidenta del IMC.

Kubayi también detalló que 354 personas han sido detenidas, desde el pasado junio, por incumplir las leyes migratorias del país.

Las operaciones contra la migración irregular incluyeron más de 350.000 inspecciones en todos los sectores e industrias de Sudáfrica.

"Se incluyen fábricas, supermercados y tiendas de barrio, muchas de las cuales incumplían las normas laborales y sanitarias, así como la legislación vigente, especialmente en lo que respecta a la contratación de inmigrantes indocumentados", dijo Kubayi.

Además, la ministra informó de que más de 4.200 extranjeros indocumentados fueron detenidos entre abril y julio de este año mientras intentaban ingresar al país al margen de los puntos de entrada formales.

Respecto al Centro Temporal de Tramitación de Repatriaciones (TRPC) de Musina, en la norteña provincia de Limpopo, fronteriza con Botsuana, Zimbabue y Mozambique, Kubayi afirmó que se ha observado una "disminución significativa" de las devoluciones efectuadas desde esta instalación, que en su punto álgido alcanzó las 4.000 repatriaciones diarias, pero que en agosto bajó a 58.

Por eso, el IMC decidió el pasado 21 de agosto cerrar estas operaciones en el TRPC de Musina.

La tensión se mantiene en Sudáfrica tras la ola de ataques xenófobos y protestas de los últimos meses en principio dirigidas contra la inmigración ilegal, pero que han resultado en violencia e incluso muertes contra migrantes africanos.

Grupos antiinmigración culpan a los migrantes de los problemas económicos de Sudáfrica, la deficiente prestación de servicios públicos y las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y educación en instalaciones públicas.

Las acciones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas violentas en varias ocasiones en el pasado, especialmente en los barrios más vulnerables.

El peor estallido que se recuerda tuvo lugar en 2008, cuando más de 60 personas perdieron la vida, mientras que las protestas de este tipo más graves de los últimos tiempos fueron a finales de 2019, con al menos 18 extranjeros muertos. EFE