Dos pescadores mexicanos, José Luis Portales Villegas y Daniel Guerrero Martínez, salieron desde Chiapas el 13 de agosto para pescar en una embarcación. Sin embargo, durante la madrugada del 14, una ola provocó que la lancha naufragara en medio del océano Pacífico.
A causa del impacto, los dos pescadores cayeron al agua y no pudieron recuperar el barco. Para sobrevivir, se aferraron a una hielera en la que almacenaban camarones que había quedado flotando y lograron subirse a ella mientras esperaban ser rescatados.
Cómo sobrevivieron 5 días a la deriva sobre una heladera
Desde aquel momento, debieron sobrevivir a la deriva en medio del océano Pacífico. Los hombres estuvieron más de 100 horas sobre la hielera mientras eran empujados por la corriente. De acuerdo con lo que contó Guerrero, no tenían herramientas para pescar ni podían tomar agua del mar.
“Caímos al agua y ya no pudimos hacer nada, más que recuperar la hielera e improvisamos subirnos a ella para intentar salvarnos”, explicó el pescador tras ser rescatado por la Marina de México.
Durante esos cinco días, tampoco recibieron lluvia suficiente como para hidratarse. “No comimos ni tomamos nada”, aseguró Guerrero, quien sostuvo que por momentos pensaron que no lograrían sobrevivir hasta ser rescatados.
Luego de perder el contacto con los pescadores, una cooperativa pesquera pidió ayuda y, ante esta situación, la Secretaría de Marina de México desplegó un operativo de búsqueda en el océano Pacífico con embarcaciones y aeronaves.
El rescate a más de 240 kilómetros de la costa
Tras cinco días como náufragos, una aeronave de la Armada de México los localizó en el océano. Sobre la conservadora, los pescadores hicieron señales con un costal para llamar la atención de los rescatistas.
Según la información difundida por la Secretaría de Marina, estaban a 130 millas náuticas, aproximadamente 240 kilómetros, de la costa de Chiapas. Una patrulla oceánica se dirigió al lugar y logró rescatarlos.

Una vez a salvo, ambos recibieron atención médica y fueron trasladados en helicóptero al puerto para reencontrarse con sus familias. A pesar de presentar deshidratación y quemaduras leves por la exposición al sol, los dos se encontraban fuera de peligro.



